Dr. Isaí Castillo

Clínica CIPAG

Calle José Gorostiza 1129-1, Zona Río, Tijuana, B.C. México

Para información ó contacto inicial, sugerimos llamar a nuestra oficina: Lunes - Sábado 9:00 AM - 5:00 PM (hora del pacífico) Telefono desde Estados Unidos: 01152 664 683-5700 01152 664 683-5701

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Testimonios

Estamos seguros que estos testimonios le ayudarán a sentirse mejor  así como para animarse a tomar la decisión de tratar los tratamientos alternativos. Estos testimonios han sido fielmente traducidos de los textos originales.


CARY WALKER

(760) 559-6523

FAX (760) 951-5555

Victorville, CA

Aproximadamente hace 15 años, los doctores le dijeron a Cary Walker que tanto la parte superior así como inferior de su  intestino estaba invadida por el cáncer.

“Los médicos me dijeron que tendrían que intervenir quirúrgicamente o moriría en 6 meses”, dijo Walker. “También me dijeron que sólo tenía un 50% de probabilidades de sobrevivir. Les dije que no tenía dinero ni seguro para cubrir los gastos. Entonces dijeron que no podrían ayudarme.”

Un mes después, a través de unos amigos de la iglesia, Walker se enteró a cerca de los servicios del doctor Castillo.

Midiendo 6’2” de estatura y con un peso de 135 libras para entonces, Walker desesperado aceptó la proposición como último recurso. No había nada que perder: había perdido la esperanza y estaba listo para morir.

Estando ya demasiado débil para caminar por sí solo, Walker fue trasladado a la clínica por unos amigos.

De acuerdo con Walker, el doctor Castillo le preguntó: “ Quieres vivir?”

Walker contestó: “No de esta manera.” El doctor Castillo repitió la pregunta.Walker contestó afirmativamente extenuado. Comenzó a someterse  a varios tratamientos bajo el cuidado del doctor. Pasados 3 días Walker comenzó a caminar. Para los siguientes 4 meses, el había ganado ya el peso suficiente que le permitiera caminar dentro de la clínica.

Cinco meses después fue capaz de regresar al trabajo.

Un año después de su primer visita al doctor Castillo, el cáncer de Walker había prácticamente desaparecido.

“Los doctores en del hospital en Estados Unidos me dijeron que era un impostor, pues ya no presentaba los síntomas que ellos me habían diagnosticado y que habían desahuciado.” Dijo walker después de hacer una visita sorpresa a su médico.

Walker le da todo el crédito por su salud al Dr. Castillo. “El doctor en ningún momento se preocupó por el aspecto económico. Es en verdad un milagro el que yo siga vivo.”

Después de 15 años, Cary sigue libre del cáncer. Pasa gran parte de su tiempo llevando nuevos pacientes a ver al Doctor Castillo. “He visto a cientos de personas beneficiarse con los cuidados del doctor Castillo” dijo Walker.


Nicholas Rotondo, M.D.

(530) 626 0388

Lotus, CA

Cáncer de Próstata

Dado mi P.S.A. de 5.7, Tuve biopsias en Octubre del 2004, las cuales mostraban una lesión  Gleason 8. Mi Prostatectomía Radical fue hecha en Noviembre, en el Instituto de Cáncer Norris en la Universidad del Sur de California. Después de ser operado, fui asignado una propagación de estado 4, con ambas vesículas seminales, vejiga y nódulos linfáticos envueltos. La patología del espécimen mostró márgenes sin libertad y un tumor que permanecía en mi cuerpo. La agresividad del espécimen del tumor era de nivel Gleason 9 (en una escala de 1 a 10). Mi cirujano, un profesor en U.S.C., dijo que había hecho mas de 5000 operaciones de próstata  y que solamente había visto un solo caso mas serio que el mío. Con esta revelación, observe que mi futuro era muy incierto en el mejor de los casos.

Dados mis estudios médicos, investigue todas mis opciones disponibles  (las cuales no eran muchas) a mi grave situación. Decidí inmediatamente comenzar un régimen de supresión hormonal con la dosis Standard. Viaje a Lourdes para inmersión y rece por mi condición con mi familia.

Un amigo de mi esposa menciono que su padre había vivido mas de lo esperado con su cáncer de próstata, y había sido tratado por el Dr. Castillo. Hable con el Dr. Castillo por teléfono y fui a visitarlo a su clínica en enero del 2005. Comencé el tratamiento en Febrero del 2005 y tuve 3 tratamiento adicionales, cada vez saliendo con un espíritu renovado. Continúe siguiendo su régimen diario.

Cuando fui a ver a mi urólogo en enero del 2007, me dijo que el 50% de los hombres con un estado como el Mio morían al cabo de 2 años. No he muerto, y me siento bien. Mi urólogo me dijo "La cosa que has estado haciendo, síguela haciendo!" Mi ultimo P.S.A. fue hace una semana, y es indetectable.

Mi fundamento triangular de salud es 1) Medicina Tradicional, 2) Familia, y 3) Rezar. Ha esto he añadido 4) Dr. Castillo, y me siento mas fuerte y confiado con el en mi esquina.

Hay otra faceta en presentarse en la clínica del Dr. Castillo que es intangible. El espíritu de grupo y la amistad que es compartido por todos en la sala de espera y en la sala de tratamientos ha sido una invaluable parte de mi ayuda psicológica ante esta mortal enfermedad.

Cuando mis amigos me preguntan cuanto he pagado para ir a México, estar en un motel y comprar mis necesidades, mi respuesta es simple - "Si tu tienes cáncer metastático en su punto mas agresivo, lo mejor que puedes hacer es invertir tu dinero en tratar de mejorar tu vida."

Estoy agradecido por el amor de mi familia, mi relación con Dios y con el Dr. Castillo. Planeo regresar a Lourdes en el 2009, cuando haya sobrevivido 5 años.


Sam Bybee

(951) 672 1969

29031 Desert Hills Rd.

Sun City,CA 92586

Después de practicarme exámenes con diferentes doctores, llegaron a la conclusión de que no había cura para mi enfermedad ni tratamiento ALS. La mayor parte de la gente muere en un lapso de tres años.

Fue entonces cuando oí comentarios a cerca del doctor Castillo en la primavera de 1993, y después de los primeros tratamientos se calmaron los severos calambres que padecía a diario.
El doctor Castillo me dio de alta, y con la ayuda de un bastón, todavía camino. Estoy orgulloso de encontrarme entre el 5% de la población que ha sobrevivido al cáncer por más de diez años.
Aunque los tratamientos con el doctor Castillo no me hayan liberado por completo de la enfermedad, aún así me han aliviado el dolor y ya no tengo necesidad de utilizar una silla de ruedas.
 


Patricia Neubacher

San Diego, CA

Conocí al doctor Castillo hará unos 3 años cuando un amiga a la cual le había salvado la vida hace 12 años nos presentó”. Después de recibir sus tratamientos y asesorías, evito un bypass cuadruple para el cual ya estaba programada y en vez de eso, despues de su tratamiento se fue de viaje de placer..

Cuando llevé a mi mamá de 90 años con el doctor Castillo, me dijo que era el médico más completo y cuidadoso que ella haya conocido, y vaya que ella tiene historia!

Hace un par de años se me diagnosticó Fibromialgia, y me dijeron que no había cura ni nada que hacer al respecto más que aceptarla. Pienso que ese diagnóstico me enfermó aún más. Nunca pensé en regresar con el doctor Castillo bajo estas circunstancias ya que ni siquiera había oído hablar de Fibromialgia en este país! Además me había vuelto tan escéptica de tanto oír a los doctores de San Diego decir: “No hay nada más que podamos hacer”, que una amiga fue quien me llevó de vuelta con el doctor. Empezó con tratamiento inmediatamente después de haber descubierto más en un examen físico y de sangre que ningún otro doctor lo haya hecho antes. El costo  es mínimo comparado con los tratamientos de Estados Unidos y más aún, tengo una copia de cuatro hojas de lo resultados la cual él utiliza para analizarla detenidamente con el paciente.

Definitivamente estoy sanando aún cuando ya había perdido toda esperanza.

En fin, la razón por la cual yo encontré a mi médico de inmediato es porque el me dijo que tenía que trabajar junto con él y debía preocuparme yo misma por mi salud.

El no sólo se preocupa por sus pacientes, sino que tiene un extraordinario sentido común, y más aún, un conocimiento que va más allá de lo físico y médicos. El me escuchó y vaya que lo necesitaba!

Lo único que queda por decir es que cuando alguien necesite una buena asistencia médica y mejor aún, que funcione , diríjanse hacia México con el doctor Castillo y su personal. Es un gran regalo.


 


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Marlene Paulson

Canada

Una carrera por su vida empezó cuando Marlene Paulson, de 57 años de edad, nativa de Canadá, se le diagnosticó leucemia terminal y cáncer en el hígado. Se le dijo que no había nada más por hacer excepto suministrarle calmantes y mantenerla tranquila. También le diagnosticaron de 2 días a seis semanas de vida.

Para entonces, Marlene estaba convencida de que tendría que buscar otras alternativas.

De esta manera, Marlene y su esposo viajaron a Tijuana a ver al doctor Castillo. Después de recibir tratamientos, las inflamaciones de Marlene desaparecieron de su hígado y su dolor iba decreciendo.

Ella está dada de alta actualmente y solo acude a la clinica para examenes anuales solamente.

“Ellos nunca dicen  que está completamente curada. Ni siquiera hacen promesas. Me hago el tratamiento de la sangre aquí porque los “dctores canadienses” esperan que la leucemia reaparezca. Pero en realidad me siento muy bien, diría que un 99%” . Sus doctores  todos están verdaderamente asombrados ya que las pruebas de sangre son casi perfectas. “Pareciera como si sólo habláramos de tratamientos ‘convencionales’ y ‘alternativos” dice el esposo de  Marlene, Glen.  “Pienso que deberíamos llamar a todo alternativo. Dejen que el paciente escoja. De esta manera, tanto el doctor como el paciente trabajan mejor juntos.”

 



 
Micheline Uebel

Milford, CA

“Megustaría expresar mi aprecio y agradecimiento por el maravilloso trabajo que usted está realizando. Son tantas las vidas que usted ha ayudado con su exitosa carrera a sanar sus molestias, o en algunos de los casos, tener la capacidad de vivir una vida satisfactoria como en mi caso. De no haber sido por usted, mi vida habría resultado ser un gran desastre!

En julio, 1996, se me practicó un examen físico general por un doctor  de una clínica del centro de California. Se me dijo que los resultados eran buenos. Sentí entonces que tenía buena salud considerando mis 74 años.

Sin embargo, cuando mis esposos concilió una cita con usted en abril de 1997, decidí hacerme un examen también. Usted descubrió un quiste en mis senos y también que tenía diabetes.

Entré en su programa. Perdí 44 libras, mi diabetes está bajo control (sin necesidad de las inyecciones) y , en menos de seis semanas, el quiste había desaparecido!

Estamos muy agradecidos con usted! Gracias por hacernos la vida más llevadera y hacer que recuperáramos la tranquilidad.

Que el señor en el cielo lo bendiga siempre, lo mantenga con salud y le de las fuerzas para continuar salvando vidas y haciendo un trabajo satisfactorio.”

 


Russell Lawrence

Hemet, CA

En 1996 experimentaba presión en el pecho y dolor de angina regularmente. Se me cateterizó el corazón, lo cual señalaba que tenía un bloqueo del 80% en las arterias coronarias. No podía caminar sin sofocarme o sin dolores en el pecho. Después de una serie de tratamientos, mis dolores de angina decrecieron a sólo raras ocasiones.

Continué con los tratamientos mensualmente, esto me ha mantenido sintiéndome bien,  he recuperado mi color normal y tengo un pulso fuerte. Pretendo continuar los tratamientos  mensualmente.”

 


Zita Lichtenberg

Las Vegas, Nv

“Era  un verano cuando comencé a experimentar entumecimiento y dolor en mi cuello, brazos, caderas y glúteos. Al principio pensé que me había excedido en levantamiento de pesas, caminar, escalar, andar en bicicleta o haciendo ejercicio. Mi estilo de vida era físicamente activo y ocasionalmente experimentaba dolor en los músculos. Pero después de un par de semanas en que se me acentuó el dolor y otros síntomas alarmantes, supe entonces que algo andaba terriblemente mal.

En el transcurso de seis semanas ya no podía ni levantarme por mí misma de una silla, tenía dificultad para vestirme, a penas podía subirme al carro y tenía dificultad para pisar el freno.

Mis manos y brazos se me dormían cada vez que estaba quieta por más de dos horas y me tomaba horas agitar mis muñecas y caminar en círculos (por lo menos  dos veces durante la noche) para que se me quitara el malestar.

Hice citas con el doctor y temerosa tomé un avión para San Diego, California y asi trasladarme hacia Minnesota, donde me dijeron que había lo último en tratamientos. Para este entonces no podía ni siquiera ponerme  el abrigo o levantar mis manos a la altura de mis hombros.

Se trataba de poli mialgia reumática y el único tratamiento conocido era la prednisona. Yo ya sabía a cerca de los efectos secundarios de la miríada de ese cortiesteroide y odiaba la idea de tomarlo.

Aunque ya me estaba dando por vencida a continuar con el tratamiento Standard, comencé una búsqueda incansable por un médico en algún lugar del mundo que me recomendara algún otro remedio. Busqué desde el sur de África hasta Manitoba; la prednisona fue el único tratamiento viable que pude conseguir. Las consultas vía telefónica con la clínica Mayo eran siempre lo mismo.

Regresé a Nevada, tratando de dejar de tomar la prednisona, pero finalmente tuve que buscar un especialista local y empezar de nuevo. Me recomendaron al doctor Castillo un mes después, pero tenía miedo de probar algo que sonara tan bien, no ortodoxo y, tú sabes, “extranjero”.

Mi condición se agravió y los dolores de cabeza se complementaron con otro tipo de dolores (diagnosticado por un reumatólogo como GIANT CELL ARTERITIS, una inflamación  de las arterias relacionada con la poli mialgia reumática y causante de ceguera). Regresé a Minnesota y comenzaron cuatro meses y medio de citas con especialistas, laboratorios, quiroprácticos y reumatólogos. Sólo exámenes, examenes y más examenes.

Mi condición empeoraba. Los doctores cada vez aumentaban la dosis de prednisona, triplicando la dosis en el transcurso de tres meses.  Pero ahora también estaba bajo medicamento para la presión de la sangre y el nivel de mi glucosa estaba constantemente más arriba de lo normal. Estuve incapacitado para realizar ejercicios durante meses, constantemente me fatigaba, sufría insomnio, estaba subiendo considerablemente de peso, me sentía muy deprimida y frágil. Aún sufría dolor, entumecimientos y síntomas neurológicos. Y lo peor de todo: estaba realmente irritada.

Desesperada, hice una cita con el doctor Castillo.

Mi primera cita fue el principio de mi recuperación! Después de un examen muy completo, salió a relucir un problema cardiovascular que padecía desde hacía ya algún tiempo (incluyendo soplo cardiaco y un alto nivel de colesterol), y descubrí que el  no trata las enfermedades en sí o condicionalmente. El trata a la gente como tal. Estaba tan  concentrada en tratar los padecimientos asociados con la poli mialgia que ni siquiera me había ocupado de tomar en cuenta los demás padecimientos.

La recuperación había sido gradual e incluía seis meses de adherirme a un programa especial que incluía el uso de vitaminas específicas, minerales y hierbas. La dieta estaba diseñada para reforzar mi sistema inmunológico y ayudar a mi cuerpo a erradicar la polimialgia.

Pasados dos meses de mi visita me sentía enérgica y sin dolores en ausencia de la prednisona ( la cual había dejado de tomar desde antes de mi primer cita). También me habían suspendido la toma de pastillas para la presión, y ésta ha sido más consistente y más baja que cuando tomaba medicamentos. Mi  nivel de glucosa: normal. Lo mismo con el nivel de colesterol.

Mis limitaciones habían llegado a su fin gracias a mi ávido anhelo de regresar a mi antiguo intenso estilo de vida. El doctor Castillo me aconsejó que aprendiera a escuchar a mi cuerpo, cosa que he hecho a la perfección. “Sea paciente”, me dijo, lo cual es en verdad difícil.

Ha pasado casi un año ya desde mi primer visita , y me siento fuerte, ágil, sin dolor alguno y lo que es más importante, física y mentalmente enérgica. La gente frecuentemente me dice: “ Caramba, luces fenómena!”, lo cual por supuesto, eleva mi autoestima.

Por ahora sigo practicando ciclismo, caminata, aerobics, levantamiento de pesas, a parte de mi trabajo y llevo una vida socialmente activa. Lo más importante: disfruto cada momento.

De lo único que me arrepiento es haber esperado tanto para consultar al Dr. Castillo.

 


Warren Hillis

(403) 532 0722

Grovedale, Alb. Canada

Se me diagnosticó artritis reumatoide en otoño de 1995. Me tomó por sorpresa empezando por mis hombros y articulaciones. Mi doctor me había recetado analgésicos y antiinflamatorios pero no solucionaban  mi problema. Me enviaron entonces con un especialista en Edmonton. Me recetó un par de inyecciones de cortisona en la rodilla y en mi hombro. Me vacunó contra la malaria para tratarla. Estuve  ocupado en eso durante dos meses, pero no funcionaba así que decidí tratar con metotrexato durante dos meses. Necesitaba hacerme exámenes de sangre cada semana para asegurarnos de que resistiría la toma de este medicamento. Algunos de los efectos secundarios se acentuaron en el hígado y de igual forma me volví anémico. No podía levantarme de la cama  por las mañanas sin la ayuda de mi esposa. A través de unos amigos míos, Glen y Marlene Paulson, que habían estado asistiendo a la clínica Castillo desde hace algunos años ya para su tratamiento de leucemia, me persuadieron de venir a México para el tratamiento de mi artritis. Estaba indeciso de viajar tan lejos porque no sabía si en verdad me resolvería el problema. Pero era tanto mi dolor que estaba listo para tratar lo que fuera. Así que en abril, 1996, acudí a la clínica Castillo. En el tratamiento de las primeras dos semanas que pasé allí no noté mucha diferencia de cómo me sentía, mas sin embargo, las pruebas en sangre mejoraron considerablemente en el transcurso de la primera semana tanto que dí por sentado que las cosas marchaban como debía de ser. 

Fue casi una semana después de que regresé a casa cuando comencé a sentir la respuesta.  Ya podía trabajar en ausencia del dolor que había estado padeciendo. La hinchazón de mis articulaciones comenzó a disminuir y me sentía mucho mejor. Regresé con el doctor Castillo de nuevo para abril de 1998.  El nivel de reumatismo era bajo. Vivo prácticamente una vida normal ahora y estaré eternamente agradecida de haber llegado a este lugar para mi tratamiento.”


Talstra Kathleen

(604) 572 1140

Surrey, BC. Canada

 

“Octubre de 1995 fue la fecha en que por primera vez vine a la clínica del doctor Castillo. Padezco Síndrome de Fatiga Crónica y estoy incapacitada para hacer muchas cosas. Un día que me encontraba haciendo la limpieza tuve que descansa por hora y media!

Cada día que pasaba era mayor la necesidad, al grado de necesitar  recostarme tres o cuatro veces, cerca de una hora más cada vez. Ahora, después de 6 tratamientos (21 la primera vez y 10 cada una de las veces siguientes) me siento de maravilla. Ahora me recuesto sólo una vez por día, puedo caminar mucho más rápido y planeo empezar a hacer ejercicio para reafirmar mis músculos.”

 


Vantighem Barbara

(403) 922 5241

Sherwood Park, Alb. Canada

“Soy casada con tres hijos. Recibí una impresión muy fuerte cuando se me diagnosticó Esclerosis Multiple. Durante los cinco años siguientes desarrollé síntomas cada vez más fuertes y más frecuentes. Dos años después , cuando decidí venir a visitar al doctor Castillo a su clínica recuperé las esperanzas, y supe que se podría lograr algo con el tratamiento adecuado.

Se me trató, y un mes más tarde, mi vision ya no fallaba tanto, mi equilibrio mejoraba y mi confusión se disipaba.

Estoy convencida de que haber venido a ver al doctor Castillo a su clínica en Tijuana me permitió continuar siendo un miembro activo de mi familia.


 
  

Christin Bowra

(928) 899-4295

Prescott Valley, AZ  USA

christin777@commspeed.net

“Que la gracia del señor esté siempre con usted.  Quiero agradecerle por darme una vida nueva. Nunca había conocido a un médico tan bondadoso y compasivo como usted.

Han pasado ya cerca de seis años desde mi segundo ataque al corazón a la edad de 44 años. Le doy gracias a Dios por aquel hombre que un día pasó por mi casa diciendo que algo le habia hecho regresar a la casa de cedro que habia psado y sentia que era enviado por Dios. El no tenía idea de que yo había pasado horas en el piso, sola, sintiéndome como si un camión me hubiera arrollado, cuando sintió que debía tocar a mi puerta. Tenía los brazos y las piernas entumidas. El también era un paciente suyo. Le había estado tratando el corazón y entre él y su esposa me llevaron a su clínica en julio de 1993. Dado mi historial clínico yo me sentía escéptica. Después del cuarto tratamiento sentí como si hubiera recibido tres nuevos pulmones. Ya para el octavo tratamiento caminaba cinco millas y nadaba 16 vueltas en la alberca del International Motor Inn. Los 14 años de debilitamiento crónico de angina han llegado a su fin! Ni siguiera cargo ya con nitro en mi bolsa! Ya no padezco de dolor por la artritis en mis rodillas codos o en mi espina dorsal.

Usted ha sido el único médico en mi historia clínica al que he tenido la fortuna de poder llamar por teléfono a casi cualquier hora y que inclusive se tomaba la molestia de venirme a ver hasta mi propia casa.

Con el paso de los años, he regresado para tratamiento de una a dos veces por año. Esto ha reforzado mi sistema inmunológico. Junto con otros tratamientos  es la opinión general que ya no padezco de lupus. Mis análisis de ANA continúan siendo negativos.

Esperamos ansiosamente su visita a nuestro país para que nos platique, y esperamos que venga regularmente. Le agradezco a Dios por haberle conocido, Dr. Rubio, Dr. Fraire, y a todo su adorable y amable personal.

Le agradezco a Dios por haberlo conocido a usted, Dr. Castillo, y por el señor que acudió en mi auxilio y deseo que Dios los bendiga a todos.”



 
Janet Stoerman

(909) 763 0216

Aguanga, CA

  Agosto, 2000

 Tengo 74 años de edad y padecía una artritis severa en mis rodillas. Antes de saber acerca de la clínica Castillo se me habían reemplazado ya las dos rodillas. Aunque el reemplazo elimina la osteoartritis, la inflamación causada por la artritis reumatoide era grave junto con otros síntomas muy dolorosos. Los tratamientos del Dr. Castillo me hicieron posible  vivir  una vida  normal y más aún poder disfrutarla. Al mismo tiempo, los tratamientos bajaron el colesterol 40 unidades y mi presión sanguínea se normalizó por  primera vez en años.




 
 
Anton Stoerman

(909) 763 0216

Aguanga, CA

 

Se me diagnosticó cáncer en la próstata en mayo de 1999. Nuestro médico familiar y los oncólogos nos sugirieron remover quirúrgicamente la próstata. Amigos nuestros nos sugirieron varios procedimientos de radiación, incluyendo rayos protónicos EXTERNAL BEAM y SEEDING, así como quimioterapia. Mi esposa y yo los investigamos todos, pero encontramos muy pocos clientes satisfechos. Muchos de ellos decían que su tratamiento no había sido exitoso y que habían terminado con resultados severos y no deseados. Un oncólogo nos dijo que un 50% de los rayos dirigidos a la próstata probablemente dañaría los alrededores, tales como el colon y la vejiga, requiriendo procedimientos posteriores. Un miembro de la familia al cual ya le habían practicado cirugía, descubrió que el cáncer había regresado después de nueve meses. Sentimos que debía haber una mejor alternativa.

Durante la investigación, oímos hablar a cerca del Dr. Castillo Ramos en Tijuana, México. Estábamos escépticos, pero hicimos una cita con él. De cualquier modo, lo que nos dijo parecía tener sentido. Su programa “no invasivo”, sin cirugías ni radiaciones ni quimioterapia, tan sólo medicamento natural o suplementos de comida combinado con una dieta adecuada. Su método está orientado a fortalecer el cuerpo para que pueda combatir el cáncer! Estoy orgullosa de decirles que su método sí funciona. Cuando comencé con el tratamiento hace un año, la lectura de mi PSA (el mayor indicador de cáncer de próstata) era de 7.3. Hoy es de 0.4. Más aún, mi próstata es mucho más pequeña y no hay indicadores de nódulos cancerosos. Aunado a esto, el nivel de colesterol y la presión sanguínea son mucho más bajos.

 A lo largo de este año de tratamientos, mi esposa y yo nos comunicábamos seguido con el doctor Castillo. Es muy paciente y un gran médico. Se toma el tiempo suficiente para examinar y explicarle a sus pacientes. Su clínica es impecable y su equipo, competente.

Estamos muy satisfechos de haber escogido su programa y exhortamos a todos aquellos con un problema similar a que hablen con él, preferentemente antes de tomar cualquier decisión.

 



 
Larry Anderson

(780) 568 3063

Sexsmith, Alberta, Canada

Diciembre 1, 1999

En 1995, después de un accidente automovilístico se me diagnosticó cáncer en el riñón. Un riñón tenía una protuberancia del tamaño de un huevo. Me operaron y se me removió. Los doctores me aseguraron que habían extirpado todo el cáncer con la operación. No recibí quimioterapia ni radiación después de esto.

Se me citaba cada seis meses en la clínica de cáncer para que se me practicaran los rayos X en el pecho. Yo sabía que el cáncer de riñón se expandía a los pulmones.

En 1999 decidí acudir con un médico general. El doctor que estaba siguiendo mi caso me practicó un CAT SCAN. Entonces encontró una mancha en mi páncreas, el cual ya tenía un período de tres meses. Realicé cinco viajes al hospital de la universidad en Edmonton.

Entre consultas, angiogramas, biopsias, rayos X decidí que se me debía practicar una cirugía exploratoria. El cirujano encontró que tenía siete nódulos en el páncreas. Removió los más grandes, uno del tamaño de una moneda de diez centavos y dejó resto. 

Estuve en el hospital por ocho días. Después de consultar una clínica de cáncer en Edmonton me dijeron que habría que operar. Mi médico de cabecera me aseguró que mi calidad de vida no sería muy buena de serme removido el páncreas. Me volvería diabético y tendría que tomar enzimas para digerir la comida.

Escogí entonces la ruta alternativa a México con el Dr. Castillo en 1998.

Tomé tratamientos en la clínica y regresé a casa para continuar con el tratamiento. Todavía puedo operar una granja considerablemente grande y me he estado sintiendo muy bien.

En noviembre de 1999, regresé a la clínica para continuar con el tratamiento y para chequeo médico.

Al cuidado  y tratamientos del doctor Castillo y su comitiva atribuyo mi bienestar.

Estoy dispuesta a compartir mi historia con cualquiera que necesite de mi ayuda.

 

 



 
Thelma Hofer

(204) 476 3646

Neepawa, Manitoba, Canada

Padezco diabetes desde que tenía diez años y tomo insulina dos veces por día. La controlo con ejercicio y comiendo debidamente. Cuando tenía aproximadamente 22 años tuve algunos problemas relacionados con la diabetes: desmayos, mareos y cosas por el estilo. Mis doctores no podían encontrar cual era lo que estaba causando el daño así que me armé de valor y vine a ver al Dr. Castillo, del cual había oído hablar a través de un paciente quien tiene problemas similares.

El doctor Castillo me hizo algunos exámenes, luego me puso bajo tratamiento durante 21 días y tan sólo algunos días después cuando me encontraba lista para irme a casa ya me sentía mucho mejor. Gracias doctor Castillo y gracias a Dios. Tienes que creer y tener fé en él. Me pregunto dónde o en qué situación me encontraría si no lo hubiera conocido.

Desde 1995 he estado viniendo una vez por año y estoy bien, más aún, mejorando de nuevo gracias al Dr. Castillo y a Dios. Deben tener fe en el y creer como lo hago yo.

 



 
Bing Minerva

(619) 474 2685 

NATIONAL CITY, CA

 

En 1995 noté que mi salud se estaba deteriorando. Mis niveles de colesterol rodeaban lo 260. La presión sanguínea era de 140/92 y seguido tengo artritis en mis rodillas y en los dedos de los pies. Me era muy difícil hacer ejercicio y más aún, trotar una milla. Fue entonces cuando comencé a visitar a un doctor en San Diego para medicina preventiva. Tomé la prescripción por casi un año, aunque desafortunadamente sufrí un ataque cerebral masivo cuando estaba de vacaciones en la Vegas en octubre de 1996.

Después de sufrir un infarto cerebral mi vida se volvió miserable. Era peligroso que yo hiciera ejercicio o trotara. Mi cuerpo y mi cuello estaban entumidos, no podía caminar balanceadamente,  mi habla también quedó afectada y en veces la parte izquierda de mi frente palpitaba debido a la hemorragia. Experimentaba un retardo de memoria y de vez en cuando durante las conversaciones mi respuesta era lenta. Muchas otras partes de mi cuerpo fueron afectadas o no funcionaban correctamente. Con mi miserable situación de salud, aún las cosas materiales de las cuales me había hecho hacía ya algunos años representaban poco valor para mí. Fue entonces cuando me dí cuenta que el amor de mi familia y mi relación con Dios eran de gran valor,  y a las cuales les había invertido muy poco tiempo cuando estaba sano. Mi vida se había convertido en una lucha por encontrar un milagro  que me devolviera la salud.

Algunasi semanas después de enfrentarme al infarto cerebral, oí hablar a cerca del Dr. Castillo y un amigo me llevó a su clínica. En mi primera visita, después del examen general, el Dr. Castillo pasó más de una hora para ordenar mi historial clínico y en la tarde se tomó todo el tiempo del mundo para explicarme los resultados. Inmediatamente empecé a tomar medicamentos y me recomendó que empezara con la terapia dos veces por semana. Muchos otros exámenes y exámenes físicos siguieron, incluyendo Tomografia Cerebral (CAT SCAN), durante mi primera semana de estancia en su clínica. El doctor Castillo fue tan competente y cuidadoso que mencionó que también habría que tratar un bloqueo parcial en mis arterias. El profesionalismo, empatía del personal, y la clínica fue de gran ayuda, yo diría que no tiene precio.

Después de dos meses de tratamiento y medicamentos, estuve asombrado de ver que los resultados de los exámenes eran  casi perfectos. Fue inclusive mejor que mi record de salud durante el entrenamiento en el “boot camp”. MI cuerpo y cuello se aflojaron, ya no estaban tiesos, podía caminar balanceadamente, podía hablar con normalidad otra vez, las palpitaciones en mi frente estaban desapareciendo, mi memoria mucho mejor y el proceso de respuesta era más rápido. Empecé a hacer ejercicio y a trotar ligeramente. En menos de un año me sentía joven y fuerte de nuevo. Estaba en condición de trotar hasta 5 millas, lo cual rompía el récord de toda mi vida. Para este entonces todavía continuaba con la terapia tan sólo dos veces al mes, comparado con dos veces por semana que lo tomaba antes.

A principios de 1999 viajé a muchos lugares de otros países y regresé a México pero por un negocio de bienes raíces por lo cual no pude venir a visitar al Dr. Castillo para consulta  durante cinco meses. Noté como mi salud se deterioraba nuevamente. Sentía como mi sistema circulatorio dejaba de trabajar adecuadamente. Mis arterias parecían estar tan endurecidas que hasta me era difícil estirarme y alcanzar los dedos de mis pies. Comencé a cansarme al hacer ejercicio y podía hacer un promedio de dos millas de trotar. Entonces comprendí que sin las consultas y los tratamientos  mi salud se estaba deteriorando.

A  mediados de 1999 regresé con el doctor Castillo para un chequeo médico  por lo menos dos veces al mes para poder mantener la salud. Ahora troto sin parar. Hoy a la edad de41 vivo en óptimas condiciones y aún sigo mejorando. Puedo verdaderamente sentir la dicha de la relación con mi familia. Pienso que el doctor Castillo y su equipo fueron como  una bendición al haber la recuperado la salud. Fue un  verdadero milagro. Gracias a todos ustedes en la clínica por proveerme un verdadero servicio. Muchas gracias y feliz nuevo milenio!

 


Guillermina Aguilera

(909) 808 0466 

CORONA , CA

En junio de 1996, se me diagnosticó cáncer en el ovario. Se me practicó una histerectomía en septiembre de 1996. El doctor me dijo que el cáncer estaba invadiendo el estómago. El doctor me dijo que me daría el tratamiento más fuerte que tuviera. El tratamiento se llamaba Taxol Carboplatin. Así que empecé en diciembre de 1999. La quimioterapia estaba quemando mi hígado, y esto no me ayudaba en lo más mínimo. Con todo, tuve seis tratamientos y seis cirugías. Encontraron cáncer en cada una de las seis cirugías. Tuvieron que cortar mi estómago por la mitad ya que el cáncer lo había invadido todo completamente. Con la quimioterapia no podía estar al tanto de mi familial. No podía cocinar ni limpiar, y todo el tiempo estaba cansada. No podía estar de pie debido al dolor en mis piernas. Esto duró por dos o tres días. No podía caminar. En septiembre de 1997 tenía que ir a la tomar la quimioterapia pero no quería ir porque ya no lo soportaba, así que un día, una amiga de mi hermana, Juanita Torres me dijo que debía de ir a Tijuana para verla. Me dijo también que usted era muy buen doctor. Me comentó que gente de muchas partes del mundo venía a verlo. Así que en noviembre de 1997 fui a verlo y me dijo que estaba en muy mal estado de salud. También me dijo que tenía un tumor, diabetes  y que mi nivel de colesterol era muy alto. Me practicaron 21 tratamientos en Tijuana. En una o dos semanas me sentía mucho mejor. El cabello me estaba creciendo de vuelta. En marzo del 2000, el doctor Castillo me dio las mejores noticias de mi vida: ya no tenía signos de cáncer! Pero aún tendría que asistir cada tres meses para tratamiento. Tan sólo quiero decirle a todas las mujeres del mundo que hay una esperanza.. Así que no se den por vencidos.  Esto, doctor, me salvó la vida... Que Dios lo bendiga doctor Castillo.

Gracias por todo.

 


 

Rita Bjornson

(780) 926 4540 

HIGH LEVEL , ALBERTA, CANADA

Fue hace 7 años que el doctor me dijo que tenía cáncer en el paladar. Me fue removido y el doctor pensó que lo había removido todo. Supimos entonces de la clínica del doctor Castillo. Salimos para allá de inmediato. Cuando llegamos se me tomó una simple prueba de sangre. Mi índice de Cáncer era muy alto. Hoy gracias al doctor Castillo y a su angelito de la guarda, mis exámenes todos son normales y me siento de maravilla.

 Que Dios los bendiga a todos.


Moises Roman

(714) 754 4052

SANTA ANA, CA    

Por medio de este testimonio quiero dar las gracias a Dios y al Dr. Castillo por haber logrado sanarme de un cancer en el colon que yo padecia.

 

Yo fui con cierto Dr. En Santa Ana, California en el mes de Agosto del año 95 y me realizaron unos analisis en los cuales me descubrieron el cancer y por supuesto el Dr. Me sugirio la cirugia, pero yo no acepte porque teniamos la mala experiencia de un cuñado que le habian dicho tambien de la operación y al operarlo tenia todo el cancer en todo el cuerpo y le dieron solo 6 meses de vida y el murio asi que yo decidi venir a consultar al Dr. Castillo y el por medio de varios tratamientnaos me sano y digo que estoy sano porque yo he seguido llendo a que me realicen cada año analisis con diferentes doctores aca en Santa Ana y han resultado normales. En el mes de Noviembre del 2000 me hicieron un Cat Scan, asi que quiero darles las Gracias a Dios y al Dr. Castillo por ser un hombre sano y asi como yo tuve la oportunidad de sanar invito a toda persona que antes de someterse a una operación consulten al Dr. Castillo o a otro Dr. pero que sea una persona responsable como lo es el Dr. Castillo, porque para mi no hay mejor Dr. que el Dr. Castillo. 

Le doy las mas sinceras gracias Dr. Castillo, por haberme sanado.

 


 

Daniel Asinas

(619) 472 5530

SPRING VALLEY, CA

 

Era Noviembre del 93 cuando mi doctor en San Diego encontro a traves de un CT Scan que yo tenia un quiste en el lobulo derecho de mi pulmon derecho, me refirio a un cirujano del torax para encontrar la posibilidad de remover el quiste por medio de la cirugia.  Fui a ver al doctor y despues de su diagnostico me sugirio una operacion que debia de hacerse de inmediato. Pero le dije que necesitaba una segunda opinion o buscar un tratamiento o medicina alternativa.

Preguntando con amigos encontre una sugerencia acerca del Dr. Castillo  en Tijuana, el cual curo el cancer de prostata de su padre sin cirugia, sin tardanza ella me hizo una cita para ver al Dr. Castillo y su padre me acompaño gustoso a la clinica.

Mi primer tratamiento fue en febrero del 94. Al cabo de veinte tratamientos que tome cada mañana antes de ir a trabajar con excepcion de los domingos, y casi seis años despues, mi doctor en San Diego me hizo un CT Scan y en su asombro no encontro ningun quiste. Asi que le agradezco a Dios y al Dr. Castillo que siga viviendo despues de este tiempo.

 


Harry Kruisselbrink

(250) 847 3638

SMITHERS, BC, CANADA

 

En 1990, fui diagnosticado con Waldenstrom Macroglobulinemia (WM), que es una forma de cancer de la sangre similar a la Leucemia. El tratamiento recomendado es quimioterapia y eventualmente un transplante de medula osea, ambos con efectos secundarios que yo no queria padecer. Sin embargo, el tratamiento no podia empezar hasta que mi hemoglobina bajara a 100 g/l.

En tanto, una muy buena amiga mia fue diagnosticada con Leucemia y fue a la clinica del Dr. Castillo. Ella a respondido muy bien a los tratamientos administrados ahi. De hecho, ella esta tan bien que si tu la observas detenidamente , no sospecharias que ella ha padecido de Leucemia. Ella vive una vida normal. Y ella me convencio de ir a ver al Dr. Castillo.

 

Empezando enero del 96, fui a la clinica del Dr. castillo cinco veces. El Dr. Castillo concuerda con mi medico local que no hay cura para WM pero puede ser controlado. Como resultado de mi tratamiento y siguiendo fielmente los medicamentos prescritos, siguiendo la dieta recomendada y teniendo suficiente descanso y ejercicio, el WM se ha estabilizado. Mi hemoglobina esta mas alta que antes de los tratamientos del Dr. Castillo y mi cuenta de cancer (llamada IgM Kappa M-peak) es mucho menor. No he tomado ningun tratamiento convencional adicional.

 

Me siento bien, tengo mucha energia y tengo una alta calidad de vida. Eso incluye caminatas a las montañas y  actividades normales de la vida diaria. Quiero expresar mi mas sincero agradecimiento al Dr. Castillo y a su personal y no tengo ninguna objeccion en recomendar su tratamiento a cualquiera persona que quiera escuchar.


Claude Marlow

(520) 742 5821

Tucson, Arizona

 

Ha estado en mi "CORAZÓN" literalmente compartir mi testimonio personal sobre mi experiencia en la Clínica del Dr. Castillo y mi cuidado como paciente a través de los años.  Perdí a mi madre al cáncer ovárico en 1983 y a mi hermana por la misma situación algunos años más tarde.  Cerca de 4 años después de perderlos, fui referido a el Dr. Castillo por un pastor de una iglesia que había sido paciente del Dr. Castillo por varios años y que ha estado muy bien hasta el día de hoy.  Cuando fui a ver a Dr. Castillo para descubrir si tenía alguna actividad del cáncer, él no encontró ninguna.  Él encontró sin embargo que tenía arteriosclerosis , comúnmente conocido como "endurecimiento de las arterias."  Él me dijo que yo era realmente "una bomba de tiempo caminante!"  ¡Mi colesterol era alrededor de 400!  No recuerdo cuál era mi cociente de HDL / LDL o de los triglicéridos en aquella  época.  Estoy seguro que estaban fuera de orden también.  Comencé terapia y su programa inmediatamente.  Algunos años más tarde él descubrió en mi sangre que tenía Polycythemia Vera.  Parece que mi médula no deja de producir células rojas y no sabe cuándo parar.  Mi sangre por  consiguiente es  tan gruesa que soy propenso a un ataque de corazón.  El Dr. Castillo me dijo que fuera de nuevo con mi doctor primario y decirle que me desangrara.  Cuando le dije a mi doctor que necesitaba desangrarme, él preguntó por qué.  Le dije que mi Dr. en México lo recomendaba.  Le mostré mi informe de sangre de la clínica y del él preguntó si confiaba en ese Dr. de México.  Respondí que confiaba en el Dr. Castillo debido a que lo conocía por varios años.  Después de leer el informe de la sangre, él respondió que era un informe muy cuidadoso.  Él me llevo a el laboratorio y me saco sangre, la examino dijo "mi Dios, necesitamos ahora sacarte sangre!"  Mi hematocrito estaba en el rango de 50 +.  Desde ese entonces, tengo mi sangre examinada cada 4 ó 6 semanas.  En caso de necesidad, me desangran.  La razón que el Dr. Castillo pueda detectar muchas cosas aparte del cáncer es que el gobierno mexicano da a los doctores titulados la libertad para prescribir y para utilizar cualquier receta necesaria para obtener resultados eficaces.  He oído a el Dr. Castillo decir muchas veces que el peligro más grande que cualquier persona puede tener sobre su condición es la ignorancia sobre lo que uno tiene.  Él ciertamente me ha dado una educación sobre lo que tengo.  El Dr. donde vivo opina que qué lo que he estado haciendo en México probablemente me ha mantenido vivo por los 14 años pasados.  En mi opinión, basada en la observación del estándar del cuidado que he recibido, pienso que el Dr. Castillo y su personal son los mejores médicos que he conocido.  Son la gente más honesta y cuidadosa que he conocido.  El Dr. Rubio y el Dr. Fraire, las enfermeras, las recepcionistas, el personal de oficina, y el resto del personal están en la misma modalidad - honestos y cuidadosos.  La gente realmente no conoce lo que  es el cuidado hasta que alguien se los demuestra.  Ellos definitivamente le demuestran cuidado.  Ésta es apenas una opinión del paciente, pero estoy seguro que es compartida por millares de gente.  Es agradable oír a un Dr. admitir que él no puede curar el cáncer, sólo Dios puede hacer eso.  Tratan muchas más cosas además de cáncer, no puedo nombrarlas todas.  Es también agradable saber que el Dr. tomará un tiempo en el teléfono para tratar todas sus dudas antes de que usted vaya a la clínica.  Agradezco a Dios constantemente por el Dr. Castillo, su familia y su personal y las muchas, muchas gentes que he conocido sobre los años.  Cada vez que voy a la clínica, hay gente que viene hasta mí y me agradece por haberlos conducido con el Dr. Castillo.  Me plazco decirles que en mi visita pasada a la clínica en febrero del 2002, mi colesterol era de 134, mi HDL (sano o bueno) era 58 y mi LDL (mortal o malo) era 56,2 y mis triglicéridos eran 99.  "compruebe esas lecturas!"  Usted las encontrará excelente.  ¡En mi pasada visita al laboratorio en donde vivo, en marzo del 2002 mi hematocrito era 41,2!  Eso también es excelente.  Si no fuera por el Dr. Castillo, su personal y el estándar de cuidado que dan con sus programas, no estaría probablemente hoy aquí.  Espero que esta charla de mi "corazón" ayude algún otro.  Sé que era muy larga, pero gracias por tomar el tiempo de leer esto. 


Steve Katko

Riverside, Ca

(951) 686 6363 

En Mayo de 1994 me diagnosticaron cáncer de próstata. Mi PSA era de 17.83. El 28 de Julio de 1994 tuve una biopsia; mi puntaje Gleason fue de 8. Mi doctor expreso una gran preocupación y me dijo que necesitaría cirugía para que mi próstata fuera removida; el me programo para cirugía. Le pregunte cuales eran mis opciones, y me dijo que eran cirugía, radiación y una observación adecuada. Quise tener una segunda opinión, y el me hizo una cita con el Jefe del Departamento de Urología en Káiser, en ese entonces mi HMO.

El 2 de Septiembre de 1994 fui por una segunda opinión... fui saludado por individuo mas rudo que he visto en la profesión medica, el jefe del departamento de Urología. "Por que estas aquí? Tu doctor te ha dicho lo que tienes que hacer, o el cáncer avanzara y morirás." Una actitud de... Por que me estas molestando y quitándome mi tiempo?" Entre el momento que tuve mi biopsia hasta el de la entrevista hice un poco de investigación. Así que, le pregunte al doctor varias preguntas..."Usted usa el método de Walsh para remover la próstata?" Este es un  procedimiento donde el cirujano tiene el cuidado de no cortar ninguno de los vasos sanguíneos, uno de los cuales podría dejarte impotente, y el otro incontinente. "No, tu ya no puedes tener eso, tienes cáncer en ambos nodos de la próstata." Le pregunte al doctor cuantas cirugías había hecho en una año ... Dijo que no sabía. "Me dice que no tiene contacto post-operativo con sus pacientes" le pregunte. Con eso, le dije..."Tengo dos cosas que decirle a Usted... Tenga un buen día y nos vemos, estaré aquí mucho mas tiempo que Usted!" Inmediatamente cancele mi cirugía.

Tengo que admitir que tengo un buen sistema de soporte... Mi hija y mi hijo ambos me convencieron de que yo no necesitaba la cirugía, ambos indicaron que había métodos alternativos para lidiar con la situación. Mi hija estudia Medicina Oriental Acupuntura, Shiatsu, etc., y mi hijo es un músico, artista y escritor que ha viajado por el mundo extensamente, e indico que había soluciones alternativas para mi problema; "ellos arreglarían esto diferente en Europa" Dijo. Me convencieron.

Mi jornada de alivio había comenzado... empecé con un regimiento de hierbas chinas, dieta macrobiótica, elixires, suplementos, etc. Cambie mi estilo de vida completamente eliminando lo siguiente de mi dieta ... nada de carnes rojas o grasas animales de ningún tipo, nada de azúcar refinada, ni alimentos procesados, nada de alcohol, ni bebidas carbonatadas, ni harina blanca ... Solamente comida macrobiótica que consistía básicamente de arroz café, vegetales marinos, tofu, etc. casi un menú asiático quitando los crustáceos, que están llenos de toxinas. En periodo de 5 meses perdí 45 libras, y me sentí esplendido. Sin embargo, al pasar los años mi PSA empezó a subir lentamente. Afortunadamente, tengo un amigo que persistentemente me invitaba a ver al Dr. Castillo en México. El solo hablaba cosas buenas del Dr. Castillo por lo que le había hecho por su condición cardiaca. Considerando mis pasadas experiencias, no estaba entusiasmado de ver a ningún doctor. Finalmente sucumbí a su persistencia. El hizo la cita por mi, he insistió en acompañarme a mi primer viaje... el cual hice.

En Enero del 2002 mi amigo me llevo a ver la clínica del Dr. Castillo en Tijuana, México. Los exámenes clínicos fueron tomados, y el 15 de enero del 2002 mi PSA era de 412.8. Fui  afortunado porque los exámenes indicaban que no había metástasis en el sistema linfático, o en los huesos. Era una indicación de que había hecho algo bien. Finalmente tuve la oportunidad de entrevistarme con el Dr. Castillo... me impresiono. El Dr. Castillo tomo el tiempo para explicarme en todo detalle. El es un individuo muy profesional y atento.

No pude quedarme los 21 días consecutivos de tratamiento recomendados por el Dr. Castillo. Sin embargo, pude ir a la clínica un par de días a la semana para tratamiento, y estuve determinado a hacerlo mientras mi PSA se  redujera a lo normal. Mi viaje era de 220 millas dos veces a la semana. Déjenme decirles como eran mis resultados del tratamiento a como fue pasando el tiempo....

1/15/02 ......PSA 412.8

2/15/02 ......PSA 15.4

3/16/02 ......PSA 7.2

4/22/02 ......PSA 5.8

6/17/02 ......PSA 2.0

9/25/02 ......PSA 0.7

Fui muy diligente en adherirme al protocolo señalado por el Dr. Castillo, y en un periodo corto de tiempo observe mi PSA disminuir significativamente. Los resultados hablan por si solos, que mas puedo decir.... 

Dr. Castillo ha hecho diferente mi vida. No estaría aquí, si no fuera por el. La clínica esta impecable, y los doctores, enfermeras, y personal son profesionales, amigables, eficientes y cuidadosos.  No vacilare para recomendar  a todos al Dr. Castillo.

Dr. Castillo, gracias por mi salud.


Raquel Andrade

(760) 247-7806

Apple Valley, CA

Ya son quince años desde mi experiencia con el cáncer y mi experiencia personal con el Dr. Castillo.

En el otoño de 1988 empecé a notar una gran fatiga, indigestión y dolor por acides estomacal. En enero de 1989 fui al doctor y encontró que tenia una Hernia Hiatal . Creí que el problema I se  había solucionado. Hice la dieta adecuada y dormía verticalmente. Hubo una mejoría, pero la fatiga persistía. Mi apetito era bueno pero no podía comer demasiado. Note una presión que aumentaba en mi lado derecho. 

El día de las madres de 1989 mi hija noto e hizo el comentario de que mis encías se veían anémicas. Yo no lo había notado, hasta mis uñas lucían pálidas. Hice una cita para un chequeo completo con un análisis de sangre. Mis glóbulos rojos estaban bajos y los glóbulos blancos estaban demasiado altos. La presión en mi costado derecho en ese momento era grande y mi fatiga era extrema. Ellos dijeron que estaba perdiendo sangre microscópicamente. Me dieron inmediatamente 3 pintas de sangre.

Exámenes posteriores revelaron un gran tumor. Los doctores dijeron que tenía cáncer de colon. Muy feo!. Fui a la Iglesia a pedir oración el domingo anterior a la cirugía, ese lunes siguiente. Ese domingo me dijeron en la Iglesia acerca del Dr. Castillo quien había tratado exitosamente a varias personas con medicina alternativa. De hecho, el había estado en nuestra área hablando por una estación de radio. (La respuesta de Dios a una plegaria). El amablemente accedió a verme y observar mis exámenes.  El aprobó la cirugía dado que el tumor era demasiado grande pero me requería para el siguiente día en su clínica para preñarme para la operación. (No conocía al Dr. Castillo, pero confié en la guía del Señor.) Fuimos. El checo mi sangre y tuve un tratamiento con  mega vitaminas.

Tuve mi operación y me maraville cuando las enfermeras me dijeron que había soportado la cirugía excepcionalmente bien. El oncólogo quería que empezara quimioterapia al mes siguiente de la operación. Pero, decidí seguir los consejos del Dr. Castillo! Fui a México por semanas para mis primeros 15 tratamientos.

Que experiencia, mucho que aprender. Me dieron tratamiento. El Dr. Castillo me trato muy bien. Estuve a.C. cada mes el primer año para chequeos de sangre, exámenes y tratamiento. El tuvo mucho cuidado observando mi contador de cáncer. El me tranquilizo y calmo durante el progreso hacia la salud.

Después de quince años mi contador de cáncer es normal, estoy saludable y prosperando.


Maria Mora

Portland, Or 

Yo llegue muy grave casi invalida y con una diabetes incontrolable pero gracias a Dios y al Dr. Castillo ahora me encuentro bien ya puedo caminar y mi diabetes esta muy controlada.

Mi invalides se debía a problemas de la columna con un dolor que me impedía mover mi pierna izquierda. Cuando llegue a California, en el aeropuerto mi hijo tuvo que solicitar una silla de ruedas, en la casa tenia que usar bordón para poder sostenerme y poder caminar.

Respecto a mi diabetes esta totalmente incontrolable, los doctores en Pórtland solo me aumentaban la dosis de insulina (15ml. en el día y en la noche) que debía usar para supuestamente controlar la diabetes, así fue todo por un año..

Con el tratamiento del Dr. Castillo estoy controlada totalmente de mi diabetes y mi problema de columna, no uso bordón para caminar y adiós insulina.

Gracias Dr. Castillo y personal.


Kaitlyn Lew

(416) 484 7440

Toronto, Canada

Tenía 13 años y atendía el octavo grado cuando empecé a tener hinchazones con comezón en la parte baja de mis piernas. Siempre había sido una persona con alergias, así que mis padres y yo no le hicimos caso y creímos que era una erupción alérgica a alguna clase de detergente de ropa. Las hinchazones empezaron a ponerse peor, y la comezón era intolerable. Me rascaba hasta que las hinchazones sangraban y se infectaban. Las hinchazones empezaban en la parte baja de mis brazos, y se esparcían hasta cubrir todas mis extremidades. A un año mi cuerpo esta completamente cubierto en erupciones muy dolorosas (acuérdense de Job de la Biblia). Mi cuero cabelludo estaba cubierto con una psoroasis infectada y exudada. No podía dormir por el dolor y mi permanente estado de agotamiento. Tenía dolores de cabeza terribles, y calambres estomacales que nunca se iban.

Durante el transcurso de mi progresivo dolor. Vi alrededor de 22 doctores. Fui tratada sin éxito por dermatólogos e internistas. Y estuve envuelta en un caso estudio en St. Michael's Hospital en Toronto, Ontario (un hospital universitario) y fui observada por los dermatólogos lideres de toda Canadá. Nadie sabia lo que pasaba conmigo. 

Los Doctores continuaron adivinando, poniéndome en medicinas muy fuertes como prednisone, y dietas que consistían de arroz solamente, yo gane como 30 libras a causa del prednisone, y baje 20 libras con la dieta del arroz. Acupunturistas y Naturistas me proporcionaron con un poco de sueño, pero nada que ayudara a mi condición.

Mi madre eventualmente me diagnostico por medio de información que saco de grupos de ayuda y del Internet. Mi enfermedad se llama "prurigo nodularis", y es considerada auto inmune. Armados con esta información, visitamos al dermatólogo líder en un local caro en el Centro Medico King (un edificio bastante caro). Ella me examino, y de nuevo me dijo que no sabia de lo que estaba sufriendo. Mi madre presento sus hallazgos del Internet, y ella confirmo que mi madre estaba en lo cierto tenia prurigo nodularis. Felizmente pregunte por algunas formas de tratamiento y de como cuanto tiempo tardaría en recuperarme. Ella respondió que la quimioterapia o thalidomide eran usados en tratamientos de prueba, pero aparte de esto ella aconsejaba "que aprendiera a vivir con ello".

En este punto, siendo 15, decidí que era lo que debía de suceder. Rehusé seguir siendo un conejillo de indias por más tiempo. Mi madre y sus amigos habían visto los anuncios en una revista Canadiense llamada Alive de la clínica del Dr. Castillo, e investigamos su clínica en el Internet. Ella llamo a pacientes que se encontraban en el área de testimonios y solo escucho cosas bellas acerca de los doctores y de la clínica. La semana siguiente estábamos en un vuelo a San Diego, en ruta a México.

El personal de la clínica fue muy amigable, y por primera vez en dos años fui tratada como una persona, y no como un número con una enfermedad. Cada  doctor que vi. Fue amable y enfático, y fui diagnosticada sin decir yo una palabra. Vi a pacientes con cáncer y gente con enfermedades peligrosas que sanaban adelante de mis ojos. Estuve muy animada y eso ayudo a que mi recuperación fuera más rápida.

Los tratamientos empezaron ese día, y después de una cadena de 21 días de tratamiento, estaba durmiendo, recuperándome y feliz. Me mandaron a mi casa con muchas medicinas naturales, axial como con tratamiento medico para continuar. Retorne seis meses después con una piel clara y sin síntomas residuales. Encontré un grupo de soporte para prurigo nodularis en el Internet, y encontré que mucha gente con mi problema ha cometido suicidio del dolor y la falta de esperanza.

Tengo 18 años y estoy agradecida de tener la oportunidad de estar sana que el  Dr. Castillo me a dado. Lloro al momento que escribo esta carta de agradecimiento al Dr. Castillo, pero también como una suplica a todos los que estén sufriendo como yo lo hice de que hagan un acto de fe y vean al Dr. Castillo. El les cambiara su vida positivamente.


Felicidad Ventic

(780) 532 0409

Grande Prairie, Alberta, Canada

Fui diagnosticada con cáncer del corazón en Junio de 1998, Tuve una mastectomia. Escuche acerca del Dr. Castillo y atendí una de sus platicas en Grande Prairie, Alberta, Canadá.

Decidí visitarlo en su clínica en Tijuana, México en Septiembre de 1999. Me sentí muy bien después de sus tratamientos. Tenía que continuar tomando todos los medicamentos  que fueron prescritos para mí. Cada año desde entonces vengo a verlo para un chequeo de salud.

Han pasado ya 3 años, Me he sentido bien, mis exámenes de sangre son normales especialmente los relacionados a células cancerosas, todo en un rango normal.

Agradezco al Dr. Castillo y su personal todas las cosas maravillosas que han hecho para ayudar a toda la gente alrededor. Y sobretodo quiero agradecer al Señor de los Cielos por guiarme durante este momento estresante.

DIOS LOS BENDIGA A TODOS!!


Anne Lauderdale

(250) 847 2506

Smithers, BC, Canada

Por doce años me sentí muy enferma, con dolor por todos lados, y dolores de cabeza terribles. Esto me forzó a renunciar a mi trabajo de maestra de escuela que yo amaba.

Procedí a hacer todo lo que pude para ayudarme. Vi al menos cincuenta diferentes doctores y especialistas y viaje a diferentes lugares desde Vancouver hasta Ottawa y Montreal para encontrar alguna cura posible.

Naturistas, homeópatas, iridiologos, quiroprácticos, oftalmólogos, fisioterapistas, y hasta psiquiatras fueron consultados en mi búsqueda por el bienestar.

Nadie supo como ayudarme o que hacer.

Entendía que si no me ayudaban pronto, moriría seguramente. Estaba bastante asustada.

Así que contacte al Dr. Castillo y me dijo que el podía ayudarme. Inmediatamente fui a verlo a su clínica.

La diferencia entre la ayuda recibida ahí y en otros lados fue como el día y la noche. Sentí que el Dr. Castillo y su equipo trabajaban juntos y que realmente me cuidaban.

En un periodo pequeño de tiempo mi problema fue diagnosticado. Me dieron una variedad de tratamientos, apropiadamente medicados, y llevada al camino de la recuperación. Ahora me siento mucho mejor y soy capaz de llevar una vida normal por primera vez en doce años.

Hoy tengo una gran sensación de agradecimiento por la ayuda recibida y siento que sin ella no estaría viviendo mas.


Dick Groot

(250) 847 3362

Smithers, BC, Canada

En Agosto de 1994, tuve una sensación incomoda en mis piernas, y al caminar una falta de control. Eventualmente la perdida total de control y una caída. Fui a ver al quiropráctico; me trato por 4 días y me dijo que necesitaba ayuda medica. 

Inmediatamente dije tengo que ir a México para exámenes y consejo, dado que mi esposa era tratada  en la clínica del Dr. Castillo. Fui examinado por el Dr. Castillo y dijo que debía de tener un cat-scan, en ese momento yo estaba en una silla de ruedas. El cat- scan indico que tenía una inflamación en la punta de los nervios a lo largo de mi columna espinal, y exámenes de sangre señalaron que era el resultado de un rango alto en la sedimentación, en otras palabras, un rango alto en la inflamación de mi sangre.

Estuve en mi silla de ruedas otras seis semanas, recuperándome y continuando tomando el medicamento. Cuando regrese a casa, recibí terapia en mi clínica local 4 semanas. Después de 41/2 meses, del principio a fin, volví a caminar normalmente, sin bastón, y no he tenido problemas desde entonces. Volveré a México anualmente para tratamientos y chequeo.

Considero a la clínica del Dr. Castillo como la #1 en el mundo. Agradezco al Dr. Castillo y su personal, por las buenas cosas que están haciendo, y recomiendo fuertemente que cualquiera que tenga un problema con su salud llame al Dr. Castillo.


Hennie Groot

(250) 847 3362

Smithers, BC, Canada

En 1989 fui diagnosticada con Leucemia Linfática Crónica ( Chronic Lymphatic Leukemia) (CLL), Fui a ver al especialista y me dijo, "que no había nada que se pudiera hacer, solo podemos tratar los síntomas", Me dio de 5 a 10 años de vida.

En el verano de 1993 escuche acerca de la clínica del Dr. Castillo en México, dado que mi contador de sangre gradualmente iba para arriba, sabía que tenía que hacer algo pronto. Tome el número telefónico del Dr. Castillo y le llame. El me dijo que fuera a su clínica en México. Así que en octubre de 1993 salimos a  México.

La primera vez que entre a la clínica, y tuve una charla con el Dr. Castillo, sentí que este era el camino correcto. Después de dieta, mi contador de sangre iba hacia abajo, fue bastante animoso, y hemos sido capaces de controlarlo. Cada primavera mi esposo y yo fuimos a la clínica para 12 días de tratamientos, y para asegurarnos que sigue bajo control.

El 9 de abril del  2002, tuve un examen de sangre y resulto normal, que buenas noticias fueron. El también tiene un gran personal que te da mucho apoyo.

Quiero agradecer al Dr. Castillo y su personal por las grandes cosas que están haciendo, que Dios los bendiga y que continúen ayudando a la gente. Sobretodo quiero agradecer al Señor de los Cielos, que hizo esto posible.


Dennis Mc Larty

(780) 446 9423

Mornville, Alberta, Canada

En un chequeo medico regular en junio del 2001, me dijeron que mi PSA era alto  (aproximadamente 6.9) y que mi nivel de azúcar en la sangre era alto. En Agosto del 2001 una biopsia fue hecha de mi próstata. El examen resulto en que yo tenía cáncer de próstata. Después de dos consultas con el especialista y con mucha contemplación decidí no seguir el procedimiento medico convencional de cirugía y radiación. 

Algunos años atrás atendí una plática del Dr. Castillo en Green Shaw, Alberta, después de escuchar al Dr. Castillo decidí que si algún DIA padecía cáncer me trasladaría a México para tratamiento.

En Octubre del 2001, Llegue a la clínica para tratamiento. El Dr. Castillo me puso en un programa de tratamiento de 16 días.

Mi segunda visita fue seis meses después; lleve a casa medicina. Con el medicamento tuve que seguir una dieta, no siempre fue fácil seguirla pero tuve que someterme a ella lo mas cercano posible.

El Dr. Castillo me puso en una dieta para mi diabetes, y expreso la importancia de tener mi azúcar en la sangre en niveles bajos.

Tengo un doctor en Canadá quien me ha estado checando que mi nivel de PSA este bajo (0375, 1.9, 0.475) y mi próstata se ha reducido a un tamaño normal.

Quiero agradecer al Dr. Castillo y su personal por su experimentado cuidado, ellos son amables y esmerados.


Rose Leach

(909) 688 1352

Riverside, CA

Un año y medio atrás me fue diagnosticado dos tipos de cáncer de pecho. No quería tener cirugía después de que encontré que lo tendrían que hacer cortando abajo de mi brazo para remover los nodos linfáticos. Dado que estaba en su inicio, sentí que no era necesario. 

Me informe acerca del Dr. Castillo a través de unos parientes e inicie mis tratamientos 2 meses después del diagnostico.

El tumor esta disminuyendo y estoy bien sin radiación o cirugías.

También tengo algunas personas rezando por mí.


John Alexander

(623) 566 0524

Peoria, AZ

En Diciembre del 2003 fui con mi doctor de cabecera a mi chequeo medico anual, el descubrió que tenia un punto duro en mi próstata y dado que mi PSA era de 4.7 me mando con el urólogo. El me hizo una biopsia de ese punto duro y descubrió un tipo de cáncer de próstata muy agresivo.  Decidí ver a un doctor en UCLA para tratar de tener el mejor tratamiento. Ellos me dijeron que el mejor método era el de semillas radiactivas implantadas. Empecé a prepararme para esto e hice una cita aun cuando no estaba convencido de que eso era lo que quería hacer. 

Antes de ser citado a cirugía fui a un viaje en crucero y lo más increíble pasó. Conocí una pareja que estaba cenando en mi misma mesa. La esposa tenia un raro cáncer de la sangre y los doctores en los Estados Unidos dijeron que no se podía hacer nada, así que hicieron una investigación y fueron a ver al Dr. Castillo en donde quedaron bastante impresionados con el. En Febrero del 2004 antes de ir a UCLA empaque y fui a ver al Dr. Castillo. Cuando llegue ahí fui recibido calidamente y encontré la oficina muy limpia y eficiente. El Dr. Rubio me dio el más completo examen físico que he tenido y empecé mis tratamientos. Después de que mis resultados de los exámenes llegaron me entreviste con el Dr. Castillo y el me educo en la dieta en la que iba a vivir por el resto de mi vida. El examen de sangre contenía diversas categorías más detallado que el que tuve en los Estados Unidos. El Dr. Castillo explico el tratamiento y lo que iba a ser requerido de mí.

Toda la gente que trabaja en la clínica es amigable y eficiente. Después de una visita de 21 días fui a casa con claras instrucciones acerca de mi dieta y medicamento. En noviembre 2004 el punto duro detectado en mi próstata era mas chico y suave, mi PSA are mucho mas bajo. Yo estoy muy contento con los resultados y continuare con lo que el Dr. Castillo me diga. Veo adelante hacia una vida larga y feliz. Llámenme si gustan. 


Ross & Verna Dunwald

(403) 527 7470

Medicine Hat, Alberta, Canada

Como supe que tenia cáncer? No sabía. El primer síntoma que tuve fueron tres lapsos de tos en diez días. Cada vez casi me ahogaba, como si mi sistema respiratorio estuviera bloqueado. Después de la tercera vez,  fui con mi medico familiar y me tomaron unos rayos x, los cuales señalaron fluido en mi pulmón izquierdo. 

Fui admitido al Hospital de Medicine Hat el 15 de  Septiembre del  2000. El Doctor intento drenar el fluido insertando un tubo a través de mis costillas al área pulmonar en dos ocasiones diferentes. No fue exitoso, y trato de limpiar la infección con antibióticos, pero esto tampoco tuvo éxito y como resultado estuve cada vez más débil. Después de treinta días en el hospital fui trasladado al Hospital de Foot Hills en Calgary. Estuve cinco días en observación por los doctores. Entonces me dijo que necesitaba de una cirugía para quitar la infección. (Thorcotomia) La cirugía revelo que tenía cáncer en mi pulmón izquierdo, causado por polvo de asbesto ( Mesothelioma). La guarnición de la pleura izquierda fue removida dado que era el área infectada. Después de la recuperación de la cirugía el Doctor me dijo que había hecho todo lo posible, cirugía, radiación, y quimioterapia no me iban a ayudar. Mi esposa recordó que como un año antes había visto un articulo en nuestro periódico local acerca de una madre y su hija quienes fueron a  México para tratamientos de cáncer y que realmente las ayudaron, había también un numero telefónico, al cual llamamos, y fue contestado por Darleen Fusell, quien vino a la casa ha explicarnos todo acerca de la clínica I.M.A.Q. y el Dr. Castillo en Tijuana, México. Ella nos contó todo acerca de la clínica, el personal y otra información incluyendo teléfonos para hacer una cita. Telefoneamos al  Dr. Castillo para preguntarle si podía ayudarme. Siete días después yo estaba en su clínica llegando en silla de ruedas. 

A este punto, había perdido como treinta libras y estaba muy débil. En la clínica, recibí 21 tratamientos administrados intravenosamente. En adición a esto, tuve tratamientos y medicamento para reforzar mi sistema inmunológico. Le pregunte al Dr. Castillo si el me ayudaría con mi cáncer. El dijo que esperaba acorralarlo para prevenir que se difundiera. Después del ciclo de tratamientos regrese a los 3 meses para 10 tratamientos más. He seguido las restricciones dietéticas sugeridas por el Dr. Castillo. Nada de puerco, tomates, vinagre, azúcar blanca, harina blanca, sal, bebidas carbonatadas, y bebidas alcohólicas. Mis últimos exámenes estuvieron bien, y el me dijo que mi cuerpo estaba en control del cáncer. Realizo que una vez de que te da cáncer  estas sujeto a que este regrese en cualquier momento. No hay garantías. 

Me siento profundamente ayudado por el Dr. Castillo y sus tratamientos. De no haber optado por la opción de ir a la clínica del Dr. Castillo desde un inicio, no se donde estaría ahora. Voy a recomendar fuertemente al Dr. Castillo a cualquiera que tenga cáncer, y que le hayan dicho sus doctores que "ya no hay nada mas que hacer". Radiación y quimioterapia tienden a destruir tu sistema inmune. Es necesario tener un sistema inmune fuerte para combatir el cáncer. Afortunadamente no tuve radiación ni quimioterapia.


Pierrette Boucher 

(780) 624 2907

Peace River, Alberta, Canada

En 1989, Fui diagnosticado con diabetes. En mi familia, hay diabéticos tanto en el lado paterno como en el materno.

Fui puesto en una dieta y ejercicio y luego en pastillas. Pero por alguna razón, esto no estaba funcionando para mí, fui puesto en insulina y ejercicio. Esto fue efectivo por un tiempo, pero rápidamente estaba ya en dos inyecciones en la mañana y dos en la tarde. 

Tuve la oportunidad de venir a la clínica del Dr. Castillo en México. El me dijo que si quería podía parar de tomar las inyecciones y estar con Bi Euglucon M.

Después de un año, ahora, puedo decir que esto ha trabajado para mí. Pero no olviden ejercitarse!

 


Hubert Isch

(219) 565 3560

Bluffton, IN

Cerca de dos años atrás, Fui diagnosticado con linfoma marginal en el estado de leucemia. Mis glóbulos blancos estaban elevados aun rango alarmante y mi bazo estaba agrandado. Mi oncólogo me recomendó cirugía para remover el bazo, aunque no prometieron ningún beneficio al hacerlo.

Escuchamos acerca del Dr. Castillo de un vecino quien había tenido buenos resultados de sus tratamientos en su clínica, por lo que decidimos ir a ver al Dr. Castillo.

En Julio del 2000 mi examen de sangre señalo que mis glóbulos blancos eran  86,100, la hemoglobina había bajado a 8.9 y mis plaquetas eran 82,000.

Para  Noviembre del 2000, después de los tratamientos en julio y agosto, mí bazo era de un tamaño normal y mis glóbulos blancos habían bajado a 8,500, mi  hemoglobina era 12.2 y las plaquetas eran 125,000.

Estamos muy agradecidos con Dios que ha bendecido los esfuerzos del Dr. Castillo y personal. Estamos contentos de haber venido por ayuda.

 


Betty Konarski

(928) 854 2093 de Octubre 15 a Abril 15

Lake Havasu, AZ

(519) 271 6979 de Abril 15 a Octubre 15

Stratford, Ontario, Canada

La primera semana de junio del 2003 fui a ver a mi doctor familiar. El me diagnostico con cáncer del pecho, cuando tuve un Cat-Scan y Ultra Sonido. Fui con un oncólogo y me dijo que tenía cáncer en un pecho, un bulto nodular y pulmones. Me dijo que tenia de dos a dos y medio años para vivir, que tenia que regresar a casa y arreglar mis cosas. Tenía un amigo en Alberta que conocía un  Doctor en Tijuana, México, que trataba el cáncer con terapia intravenosa. Empecé mis tratamientos el 9 de Septiembre del 2003, tome 21 tratamientos. Después de 5 tratamientos me sentí mucho mejor. 

Meses después, volví por 10 tratamientos más. Seis meses después, regrese por  15 tratamientos más. Después de seis meses el Cat-Scan mostró que no tenia cáncer en los pulmones, después de un año el tumor de bulto nodular había decrecido a la mitad del tamaño. Ahora en enero del 2005estoy tomando otros diez tratamientos. El Dr. Castillo espera que para enero del 2006 este libre de cáncer. Gracias al Dr. Castillo y su personal en la clínica, me salvaron la vida.

 


Paulette Nickel

(780) 353 2464

Bay Tree, Alberta, Canada

En 1995 fui diagnosticada con la enfermedad de Crohns, tuve muchos problemas debido a ello. Los doctores en Canadá me pusieron en prednisone e Imuran que son medicinas bastante fuertes que dan bastantes problemas. Tome las medicinas hasta Julio y estuve en remisión por 3 años. Entonces regrese a las medicinas otra vez y me sentí bien. En el 2000 estaba otra vez muy enferma y no quería mas medicinas. Vi un anuncio del Dr. Castillo ad en la revista Alive y mi marido telefoneo para preguntar si ayudaban con la enfermedad de Crohns. El Dr. Castillo dijo que si, así que en septiembre estaba en un avión rumbo a la clínica. Tuve éxito y me sentí maravillosa después de 21 tratamientos. En diciembre un hecho trágico me sucedió, perdí a mi marido en un accidente con carros de nieve, estaba tan triste por meses y tenia mucho estrés que todo mundo pensó que estaría de nuevo enferma, pero no. Regrese en marzo a tratamientos y sentí mi salud de vuelta. Agradezco al  Dr. Castillo por darme mi salud de regreso.


Johanna Pulishe

(780) 723 3416

Edson, Alberta, Canada

"Yo soy una sobreviviente". Seis años de calidad de vida después de luchar contra el cáncer de colon y ahora  cáncer T-cell Linfoma - angio-inmune-blastico de la linfa. No estaría aquí si no fuera por el Dr. Castillo y su personal.

Tengo 77 años y tengo seis años de calidad de vida con mi cáncer bajo control.

En Agosto de 1998, empecé a bajar de peso; no tenia apetito; ni descanso y por lo general me sentía fatal. Septiembre, Octubre y Noviembre tuve que esperar por citas con especialistas hasta que mi  frustrada hija me llevo al Hospital Universitario de emergencias en Edmonton, Alberta, Canadá. En este punto había perdido 40 libras  y difícilmente podía comer una taza de sopa en la comida. El 22 de diciembre de 1998 fui diagnosticada con cáncer de colon y apuntada para cirugía. 7:30 A.M. del día de Navidad estaba en el quirófano donde me quitaron 4/5 partes de mi intestino grueso y 15 cm. de un tumor. Parte del intestino quedo para que yo pudiera ir al baño normalmente aunque con más frecuencia. El tumor era básicamente contenido dentro del intestino (no blastico) así que cromo terapia fue sugerida como una medida preventiva. El especialista explico que la  cromo terapia y la radiación pueden ser tan miserables como el cáncer mismo especialmente si tienes 70 años. Opte por ninguno y vine a ver al Dr. Castillo en Marzo de 1999. Gracias a Dios que lo hice. Mis células cancerosas estaban  normales hasta Agosto del 2003 - CINCO GRANDES AÑOS!

El 26 de septiembre del 2003 estaba otra vez en el Hospital por 10 días. Síntomas: comezón a través de mis huesos; mucho sudor sobretodo alrededor de mi cuello; tenia ampollas en mi boca, lengua y labios. Esta vez fui diagnosticada con cáncer T-cell Linfoma - angio-inmune-blastico de la linfa. Este cáncer es causado por un virus; es algo raro y muy agresivo. En el sitio de la biopsia en la ingle derecha tenia un bulto. No era una vista bonita.

Los especialistas de la universidad me dijeron que el  80% de la gente con t-cell Linfoma la terapia de cromo NO FUNCIONABA. Y para el otro 20% de la gente ganaba unas 6 semanas extra.

Los especialistas me citaron para otras 30 cromo terapias. Dije "No Gracias" y en noviembre del 2003 aborde un avión a México y la clínica del Dr. Castillo. Estaba enfocada en una sola tarea en un instante dado. "Déjenme salir de mi silla de ruedas y fije mi asiento en el avión. Por favor no me pregunten mas de mi!".

El 16 de diciembre del 2003 tenia resuelto mi problema de patrón de tejido y en el vuelo de regreso podía pensar claramente y llenar mi declaración aduanal.

En nuestra ultima visita al Dr. Castillo en diciembre del 2003 el Dr. Castillo dijo "Johanna, no pienso que tu estarías aquí en Navidad si no hubieras venido cuando lo hiciste."

Hoy es lunes 26 de abril del  2004 - Y sigo aquí gozando de cada hermoso día.  Mi CEA (contador de cáncer) en una escala normal de 0 a 3.0 es 2.0 y me siento maravillosa y viva.

Gracias al Dr. Castillo y su maravilloso personal.

 


Robert Morris

(780)487 9003

Edmonton, Alberta, Canada

Mi salud empezó a deteriorarse en el 2001, perdí el apetito, lo que me causo la perdida de 45 libras en dos meses. Un Ultrasonido fue hecho, luego una endoscopia, un cat-scan y una resonancia magnética. El diagnostico que me dieron fue de una rara forma de cáncer de hígado.

El 11 de septiembre del 2001 me realizaron una operación. Esperaban quitarme todo el cáncer del hígado pero dos terceras partes estaban cancerosos así como el conducto biliar lleno con tumores. Todo lo que pudieron hacer fue ponerme un conducto del hígado hacia el intestino grueso para deshacerse de la bilis. El cirujano y el oncólogo me advirtieron que tenía que dejar todas mis cosas en orden ya que no tendría ni radiación, ni terapia de cromo.  Me dejaron ir a mi casa y me pusieron un paliativo.

Después de que me recupere de la cirugía, mi hijo me urgió que fuera a México a la clínica d