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Testimonios
Estamos seguros que
estos testimonios le ayudarán a sentirse mejor así como para animarse a tomar
la decisión de tratar los tratamientos alternativos. Estos testimonios han sido
fielmente traducidos de los textos originales.
CARY WALKER
(760) 559-6523
FAX (760) 951-5555
Victorville, CA
Aproximadamente hace
15 años, los doctores le dijeron a Cary Walker que tanto la parte superior
así como inferior de su intestino estaba invadida por el cáncer.
“Los médicos me
dijeron que tendrían que intervenir quirúrgicamente o moriría en 6 meses”,
dijo Walker. “También me dijeron que sólo tenía un 50% de probabilidades de
sobrevivir. Les dije que no tenía dinero ni seguro para cubrir los gastos.
Entonces dijeron que no podrían ayudarme.”
Un mes después, a
través de unos amigos de la iglesia, Walker se enteró a cerca de los
servicios del doctor Castillo.
Midiendo 6’2” de
estatura y con un peso de 135 libras para entonces, Walker desesperado
aceptó la proposición como último recurso. No había nada que perder: había
perdido la esperanza y estaba listo para morir.
Estando ya demasiado
débil para caminar por sí solo, Walker fue trasladado a la clínica por unos
amigos.
De acuerdo con
Walker, el doctor Castillo le preguntó: “ Quieres vivir?”
Walker contestó: “No
de esta manera.” El doctor Castillo repitió la pregunta.Walker contestó
afirmativamente extenuado. Comenzó a someterse a varios tratamientos bajo
el cuidado del doctor. Pasados 3 días Walker comenzó a caminar. Para los
siguientes 4 meses, el había ganado ya el peso suficiente que le permitiera
caminar dentro de la clínica.
Cinco meses después
fue capaz de regresar al trabajo.
Un año después de su
primer visita al doctor Castillo, el cáncer de Walker había prácticamente
desaparecido.
“Los doctores en del
hospital en Estados Unidos me dijeron que era un impostor, pues ya no
presentaba los síntomas que ellos me habían diagnosticado
y que habían desahuciado.” Dijo walker después de hacer
una visita sorpresa a su médico.
Walker le da todo el
crédito por su salud al Dr. Castillo. “El doctor en ningún momento se
preocupó por el aspecto económico. Es en verdad un milagro el que yo siga
vivo.”
Después de 15 años,
Cary sigue libre del cáncer. Pasa gran parte de su tiempo llevando nuevos
pacientes a ver al Doctor Castillo. “He visto a cientos de personas
beneficiarse con los cuidados del doctor Castillo” dijo Walker.
Nicholas Rotondo, M.D.
(530) 626 0388
Lotus, CA
Cáncer de Próstata
Dado mi P.S.A. de
5.7, Tuve biopsias en Octubre del 2004, las cuales mostraban una lesión
Gleason 8. Mi Prostatectomía Radical fue hecha en Noviembre, en el
Instituto de Cáncer Norris en la Universidad del Sur de California.
Después de ser operado, fui asignado una propagación de estado 4, con
ambas vesículas seminales, vejiga y nódulos linfáticos envueltos. La
patología del espécimen mostró márgenes sin libertad y un tumor que
permanecía en mi cuerpo. La agresividad del espécimen del tumor era de
nivel Gleason 9 (en una escala de 1 a 10). Mi cirujano, un profesor en
U.S.C., dijo que había hecho mas de 5000 operaciones de próstata y
que solamente había visto un solo caso mas serio que el mío. Con esta
revelación, observe que mi futuro era muy incierto en el mejor de los
casos.
Dados mis estudios
médicos, investigue todas mis opciones disponibles (las cuales no
eran muchas) a mi grave situación. Decidí inmediatamente comenzar un
régimen de supresión hormonal con la dosis Standard. Viaje a Lourdes
para inmersión y rece por mi condición con mi familia.
Un amigo de mi
esposa menciono que su padre había vivido mas de lo esperado con su
cáncer de próstata, y había sido tratado por el Dr. Castillo. Hable con
el Dr. Castillo por teléfono y fui a visitarlo a su clínica en enero del
2005. Comencé el tratamiento en Febrero del 2005 y tuve 3 tratamiento
adicionales, cada vez saliendo con un espíritu renovado. Continúe
siguiendo su régimen diario.
Cuando fui a ver a
mi urólogo en enero del 2007, me dijo que el 50% de los hombres con un
estado como el Mio morían al cabo de 2 años. No he muerto, y me siento
bien. Mi urólogo me dijo "La cosa que has estado haciendo, síguela
haciendo!" Mi ultimo P.S.A. fue hace una semana, y es indetectable.
Mi fundamento
triangular de salud es 1) Medicina Tradicional, 2) Familia, y 3) Rezar.
Ha esto he añadido 4) Dr. Castillo, y me siento mas fuerte y confiado
con el en mi esquina.
Hay otra faceta en
presentarse en la clínica del Dr. Castillo que es intangible. El
espíritu de grupo y la amistad que es compartido por todos en la sala de
espera y en la sala de tratamientos ha sido una invaluable parte de mi
ayuda psicológica ante esta mortal enfermedad.
Cuando mis amigos
me preguntan cuanto he pagado para ir a México, estar en un motel y
comprar mis necesidades, mi respuesta es simple - "Si tu tienes cáncer
metastático en su punto mas agresivo, lo mejor que puedes hacer es
invertir tu dinero en tratar de mejorar tu vida."
Estoy agradecido
por el amor de mi familia, mi relación con Dios y con el Dr. Castillo.
Planeo regresar a Lourdes en el 2009, cuando haya sobrevivido 5 años.
Sam Bybee
(951) 672 1969
29031 Desert Hills Rd.
Sun City,CA 92586
Después de
practicarme exámenes con diferentes doctores, llegaron a la conclusión de
que no había cura para mi enfermedad ni tratamiento ALS. La mayor parte de
la gente muere en un lapso de tres años.
Fue entonces cuando
oí comentarios a cerca del doctor Castillo en la primavera de 1993, y
después de los primeros tratamientos se calmaron los severos calambres que
padecía a diario.
El doctor Castillo me dio de alta, y con la ayuda de un bastón, todavía
camino. Estoy orgulloso de encontrarme entre el 5% de la población que ha
sobrevivido al cáncer por más de diez años.
Aunque los tratamientos con el doctor Castillo no me hayan liberado por
completo de la enfermedad, aún así me han aliviado el dolor y ya no tengo
necesidad de utilizar una silla de ruedas.
Patricia Neubacher
San Diego, CA
Conocí al doctor
Castillo hará unos 3 años cuando un amiga a la cual le había salvado la vida
hace 12 años nos presentó”. Después de recibir sus tratamientos y asesorías,
evito un bypass cuadruple para el cual ya estaba programada y en vez de eso,
despues de su tratamiento se fue de viaje de placer..
Cuando llevé a mi
mamá de 90 años con el doctor Castillo, me dijo que era el médico más
completo y cuidadoso que ella haya conocido, y vaya que ella tiene historia!
Hace un par de años
se me diagnosticó Fibromialgia, y me dijeron que no había cura ni nada que
hacer al respecto más que aceptarla. Pienso que ese diagnóstico me enfermó
aún más. Nunca pensé en regresar con el doctor Castillo bajo estas
circunstancias ya que ni siquiera había oído hablar de Fibromialgia en este
país! Además me había vuelto tan escéptica de tanto oír a los doctores de
San Diego decir: “No hay nada más que podamos hacer”, que una amiga fue
quien me llevó de vuelta con el doctor. Empezó con tratamiento
inmediatamente después de haber descubierto más en un examen físico y de
sangre que ningún otro doctor lo haya hecho antes. El costo es mínimo
comparado con los tratamientos de Estados Unidos y más aún, tengo una copia
de cuatro hojas de lo resultados la cual él utiliza para analizarla
detenidamente con el paciente.
Definitivamente estoy
sanando aún cuando ya había perdido toda esperanza.
En fin, la razón por
la cual yo encontré a mi médico de inmediato es porque el me dijo que tenía
que trabajar junto con él y debía preocuparme yo misma por mi salud.
El no sólo se
preocupa por sus pacientes, sino que tiene un extraordinario sentido común,
y más aún, un conocimiento que va más allá de lo físico y médicos. El me
escuchó y vaya que lo necesitaba!
Lo único que queda
por decir es que cuando alguien necesite una buena asistencia médica y mejor
aún, que funcione , diríjanse hacia México con el doctor Castillo y
su personal. Es
un gran regalo.
Marlene Paulson
Canada
Una carrera por su
vida empezó cuando Marlene Paulson, de 57 años de edad, nativa de Canadá, se
le diagnosticó leucemia terminal y cáncer en el hígado. Se le dijo que no
había nada más por hacer excepto suministrarle calmantes y mantenerla
tranquila. También le diagnosticaron de 2 días a seis semanas de vida.
Para entonces,
Marlene estaba convencida de que tendría que buscar otras alternativas.
De esta manera,
Marlene y su esposo viajaron a Tijuana a ver al doctor Castillo. Después de
recibir tratamientos, las inflamaciones de Marlene desaparecieron de su
hígado y su dolor iba decreciendo.
Ella está dada de
alta actualmente y solo acude a la clinica para examenes anuales solamente.
“Ellos nunca dicen
que está completamente curada. Ni siquiera hacen promesas. Me hago el tratamiento
de la sangre aquí porque los “dctores canadienses” esperan que la leucemia
reaparezca. Pero en realidad me siento muy bien, diría que un 99%” . Sus
doctores todos están verdaderamente asombrados ya que las pruebas de sangre
son casi perfectas. “Pareciera como si sólo habláramos de tratamientos
‘convencionales’ y ‘alternativos” dice el esposo de Marlene, Glen. “Pienso
que deberíamos llamar a todo alternativo. Dejen que el paciente escoja. De
esta manera, tanto el doctor como el paciente trabajan mejor juntos.”
Micheline Uebel
Milford, CA
“Megustaría expresar
mi aprecio y agradecimiento por el maravilloso trabajo que usted está
realizando. Son tantas las vidas que usted ha ayudado con su exitosa carrera
a sanar sus molestias, o en algunos de los casos, tener la capacidad de
vivir una vida satisfactoria como en mi caso. De no haber sido por usted, mi
vida habría resultado ser un gran desastre!
En julio, 1996, se me
practicó un examen físico general por un doctor de una clínica del centro
de California. Se me dijo que los resultados eran buenos. Sentí entonces que
tenía buena salud considerando mis 74 años.
Sin embargo, cuando
mis esposos concilió una cita con usted en abril de 1997, decidí hacerme un
examen también. Usted descubrió un quiste en mis senos y también que tenía
diabetes.
Entré en su programa.
Perdí 44 libras, mi diabetes está bajo control (sin necesidad de las
inyecciones) y , en menos de seis semanas, el quiste había desaparecido!
Estamos muy
agradecidos con usted! Gracias por hacernos la vida más llevadera y hacer
que recuperáramos la tranquilidad.
Que el señor en el
cielo lo bendiga siempre, lo mantenga con salud y le de las fuerzas para
continuar salvando vidas y haciendo un trabajo satisfactorio.”
Russell Lawrence
Hemet, CA
En 1996 experimentaba
presión en el pecho y dolor de angina regularmente. Se me cateterizó el
corazón, lo cual señalaba que tenía un bloqueo del 80% en las arterias
coronarias. No podía caminar sin sofocarme o sin dolores en el pecho.
Después de una serie de tratamientos, mis dolores de angina decrecieron a
sólo raras ocasiones.
Continué con los
tratamientos mensualmente, esto me ha mantenido sintiéndome bien, he
recuperado mi color normal y tengo un pulso fuerte. Pretendo continuar los
tratamientos mensualmente.”
Zita Lichtenberg
Las Vegas, Nv
“Era un verano
cuando comencé a experimentar entumecimiento y dolor en mi cuello, brazos,
caderas y glúteos. Al principio pensé que me había excedido en levantamiento
de pesas, caminar, escalar, andar en bicicleta o haciendo ejercicio. Mi
estilo de vida era físicamente activo y ocasionalmente experimentaba dolor
en los músculos. Pero después de un par de semanas en que se me acentuó el
dolor y otros síntomas alarmantes, supe entonces que algo andaba
terriblemente mal.
En el transcurso de
seis semanas ya no podía ni levantarme por mí misma de una silla, tenía
dificultad para vestirme, a penas podía subirme al carro y tenía dificultad
para pisar el freno.
Mis manos y brazos se
me dormían cada vez que estaba quieta por más de dos horas y me tomaba horas
agitar mis muñecas y caminar en círculos (por lo menos dos veces durante la
noche) para que se me quitara el malestar.
Hice citas con el
doctor y temerosa tomé un avión para San Diego, California y asi trasladarme
hacia Minnesota, donde me dijeron que
había lo último en tratamientos. Para este entonces no podía ni siquiera
ponerme el abrigo o levantar mis manos a la altura de mis hombros.
Se trataba de poli
mialgia reumática y el único tratamiento conocido era la prednisona. Yo ya
sabía a cerca de los efectos secundarios de la miríada de ese cortiesteroide
y odiaba la idea de tomarlo.
Aunque ya me estaba
dando por vencida a continuar con el tratamiento Standard, comencé una
búsqueda incansable por un médico en algún lugar del mundo que me
recomendara algún otro remedio. Busqué desde el sur de África hasta
Manitoba; la prednisona fue el único tratamiento viable que pude conseguir.
Las consultas vía telefónica con la clínica Mayo eran siempre lo mismo.
Regresé a Nevada,
tratando de dejar de tomar la prednisona, pero finalmente tuve que buscar un
especialista local y empezar de nuevo. Me recomendaron al doctor Castillo un
mes después, pero tenía miedo de probar algo que sonara tan bien, no
ortodoxo y, tú sabes, “extranjero”.
Mi condición se
agravió y los dolores de cabeza se complementaron con otro tipo de dolores
(diagnosticado por un reumatólogo como GIANT CELL ARTERITIS, una
inflamación de las arterias relacionada con la poli mialgia reumática y
causante de ceguera). Regresé a Minnesota y comenzaron cuatro meses y medio
de citas con especialistas, laboratorios, quiroprácticos y reumatólogos.
Sólo exámenes, examenes y más examenes.
Mi condición
empeoraba. Los doctores cada vez aumentaban la dosis de prednisona,
triplicando la dosis en el transcurso de tres meses. Pero ahora también
estaba bajo medicamento para la presión de la sangre y el nivel de mi
glucosa estaba constantemente más arriba de lo normal. Estuve incapacitado
para realizar ejercicios durante meses, constantemente me fatigaba, sufría
insomnio, estaba subiendo considerablemente de peso, me sentía muy deprimida
y frágil. Aún sufría dolor, entumecimientos y síntomas neurológicos. Y lo
peor de todo: estaba realmente irritada.
Desesperada, hice una
cita con el doctor Castillo.
Mi primera cita fue
el principio de mi recuperación! Después de un examen muy completo, salió a
relucir un problema cardiovascular que padecía desde hacía ya algún tiempo
(incluyendo soplo cardiaco y un alto nivel de colesterol), y descubrí que
el no trata las enfermedades en sí o condicionalmente. El trata a la gente
como tal. Estaba tan concentrada en tratar los padecimientos asociados con
la poli mialgia que ni siquiera me había ocupado de tomar en cuenta los
demás padecimientos.
La recuperación había
sido gradual e incluía seis meses de adherirme a un programa especial que
incluía el uso de vitaminas específicas, minerales y hierbas. La dieta
estaba diseñada para reforzar mi sistema inmunológico y ayudar a mi cuerpo a
erradicar la polimialgia.
Pasados dos meses de
mi visita me sentía enérgica y sin dolores en ausencia de la prednisona ( la
cual había dejado de tomar desde antes de mi primer cita). También me habían
suspendido la toma de pastillas para la presión, y ésta ha sido más consistente y más
baja que cuando tomaba medicamentos. Mi nivel de glucosa: normal. Lo mismo
con el nivel de colesterol.
Mis limitaciones
habían llegado a su fin gracias a mi ávido anhelo de regresar a mi antiguo
intenso estilo de vida. El doctor Castillo me aconsejó que aprendiera a
escuchar a mi cuerpo, cosa que he hecho a la perfección. “Sea paciente”, me
dijo, lo cual es en verdad difícil.
Ha pasado casi un año
ya desde mi primer visita , y me siento fuerte, ágil, sin dolor alguno y lo
que es más importante, física y mentalmente enérgica. La gente
frecuentemente me dice: “ Caramba, luces fenómena!”, lo cual por supuesto,
eleva mi autoestima.
Por ahora sigo
practicando ciclismo, caminata, aerobics, levantamiento de pesas, a
parte de mi trabajo y llevo una vida socialmente activa. Lo más importante:
disfruto cada momento.
De lo único que me
arrepiento es haber esperado tanto para consultar al Dr. Castillo.
Warren Hillis
(403) 532 0722
Grovedale, Alb. Canada
Se me diagnosticó
artritis reumatoide en otoño de 1995. Me tomó por sorpresa empezando por mis
hombros y articulaciones. Mi doctor me había recetado analgésicos y
antiinflamatorios pero no solucionaban mi problema. Me enviaron entonces
con un especialista en Edmonton. Me recetó un par de inyecciones de
cortisona en la rodilla y en mi hombro. Me vacunó contra la malaria para
tratarla. Estuve ocupado en eso durante dos meses, pero no funcionaba así
que decidí tratar con metotrexato durante dos meses. Necesitaba hacerme
exámenes de sangre cada semana para asegurarnos de que resistiría la toma de
este medicamento. Algunos de los efectos secundarios se acentuaron en el
hígado y de igual forma me volví anémico. No podía levantarme de la cama
por las mañanas sin la ayuda de mi esposa. A través de unos amigos míos, Glen y Marlene Paulson, que habían estado asistiendo a la clínica Castillo
desde hace algunos años ya para su tratamiento de leucemia, me persuadieron
de venir a México para el tratamiento de mi artritis. Estaba indeciso de
viajar tan lejos porque no sabía si en verdad me resolvería el problema.
Pero era tanto mi dolor que estaba listo para
tratar lo que fuera. Así que en abril, 1996, acudí a la clínica Castillo. En
el tratamiento de las primeras dos semanas que pasé allí no noté mucha
diferencia de cómo me sentía, mas sin embargo, las pruebas en sangre
mejoraron considerablemente en el transcurso de la primera semana tanto que dí por sentado que las cosas marchaban como debía de ser.
Fue casi una semana
después de que regresé a casa cuando comencé a sentir la respuesta. Ya
podía trabajar en ausencia del dolor que había estado padeciendo. La
hinchazón de mis articulaciones comenzó a disminuir y me sentía mucho mejor.
Regresé con el doctor Castillo de nuevo para abril de 1998. El nivel de
reumatismo era bajo. Vivo prácticamente una vida normal ahora y estaré
eternamente agradecida de haber llegado a este lugar para mi tratamiento.”
Talstra Kathleen
(604) 572 1140
Surrey, BC. Canada
“Octubre de 1995 fue
la fecha en que por primera vez vine a la clínica del doctor Castillo.
Padezco Síndrome de Fatiga Crónica y estoy incapacitada para hacer muchas
cosas. Un día que me encontraba haciendo la limpieza tuve que descansa por
hora y media!
Cada día que pasaba
era mayor la necesidad, al grado de necesitar recostarme tres o cuatro
veces, cerca de una hora más cada vez. Ahora, después de 6 tratamientos (21
la primera vez y 10 cada una de las veces siguientes) me siento de
maravilla. Ahora me recuesto sólo una vez por día, puedo caminar mucho más
rápido y planeo empezar a hacer ejercicio para reafirmar mis músculos.”
Vantighem Barbara
(403) 922 5241
Sherwood Park, Alb. Canada
“Soy casada con tres
hijos. Recibí una impresión muy fuerte cuando se me diagnosticó Esclerosis
Multiple. Durante
los cinco años siguientes desarrollé síntomas cada vez más fuertes y más
frecuentes. Dos años después , cuando decidí venir a visitar al doctor
Castillo a su clínica recuperé las esperanzas, y supe que se podría lograr
algo con el tratamiento adecuado.
Se me trató, y un mes
más tarde, mi vision ya no fallaba tanto, mi equilibrio mejoraba y mi confusión se
disipaba.
Estoy convencida de
que haber venido a ver al doctor Castillo a su clínica en Tijuana me
permitió continuar siendo un miembro activo de mi familia.
Christin Bowra
(928) 899-4295
Prescott Valley, AZ USA
christin777@commspeed.net
“Que la gracia del
señor esté siempre con usted. Quiero agradecerle por darme una vida nueva.
Nunca había conocido a un médico tan bondadoso y compasivo como usted.
Han pasado ya cerca
de seis años desde mi segundo ataque al corazón a la edad de 44 años. Le doy
gracias a Dios por aquel hombre que un día pasó por mi casa diciendo que
algo le habia hecho regresar a la casa de cedro que habia psado y sentia que era
enviado por Dios. El no tenía idea de que yo había pasado horas en el
piso, sola, sintiéndome como si un camión me hubiera arrollado, cuando
sintió que debía tocar a mi puerta. Tenía los brazos y las piernas
entumidas. El también era un paciente suyo. Le había estado tratando el
corazón y entre él y su esposa me llevaron a su clínica en julio de 1993.
Dado mi historial clínico yo me sentía escéptica. Después del cuarto
tratamiento sentí como si hubiera recibido tres nuevos pulmones. Ya para el
octavo tratamiento caminaba cinco millas y nadaba 16 vueltas en la alberca
del International Motor Inn. Los 14 años de debilitamiento crónico de angina
han llegado a su fin! Ni siguiera cargo ya con nitro en mi bolsa! Ya no
padezco de dolor por la artritis en mis rodillas codos o en mi espina
dorsal.
Usted ha sido el
único médico en mi historia clínica al que he tenido la fortuna de poder
llamar por teléfono a casi cualquier hora y que inclusive se tomaba la
molestia de venirme a ver hasta mi propia casa.
Con el paso de los
años, he regresado para tratamiento de una a dos veces por año. Esto ha
reforzado mi sistema inmunológico. Junto con otros tratamientos es la
opinión general que ya no padezco de lupus. Mis análisis de ANA continúan
siendo negativos.
Esperamos
ansiosamente su visita a nuestro país para que nos platique, y esperamos que
venga regularmente. Le agradezco a Dios por haberle conocido, Dr. Rubio, Dr.
Fraire, y a todo su adorable y amable personal.
Le agradezco a Dios
por haberlo conocido a usted, Dr. Castillo, y por el señor que acudió en mi
auxilio y deseo que Dios los bendiga a todos.”
Janet Stoerman
(909) 763 0216
Aguanga, CA
Agosto, 2000
Tengo 74 años de
edad y padecía una artritis severa en mis rodillas. Antes de saber acerca de
la clínica Castillo se me habían reemplazado ya las dos rodillas. Aunque el
reemplazo elimina la osteoartritis, la inflamación causada por la artritis
reumatoide era grave junto con otros síntomas muy dolorosos. Los
tratamientos del Dr. Castillo me hicieron posible vivir una vida normal y
más aún poder disfrutarla. Al mismo tiempo, los tratamientos bajaron el
colesterol 40 unidades y mi presión sanguínea se normalizó por primera vez
en años.
Anton Stoerman
(909) 763 0216
Aguanga, CA
Se me diagnosticó
cáncer en la próstata en mayo de 1999. Nuestro médico familiar y los
oncólogos nos sugirieron remover quirúrgicamente la próstata. Amigos
nuestros nos sugirieron varios procedimientos de radiación, incluyendo
rayos protónicos EXTERNAL BEAM y SEEDING, así como quimioterapia. Mi
esposa y yo los investigamos todos, pero encontramos muy pocos clientes
satisfechos. Muchos de ellos decían que su tratamiento no había sido
exitoso y que habían terminado con resultados severos y no deseados. Un
oncólogo nos dijo que un 50% de los rayos dirigidos a la próstata
probablemente dañaría los alrededores, tales como el colon y la vejiga,
requiriendo procedimientos posteriores. Un miembro de la familia al cual
ya le habían practicado cirugía, descubrió que el cáncer había regresado
después de nueve meses. Sentimos que debía haber una mejor alternativa.
Durante la
investigación, oímos hablar a cerca del Dr. Castillo Ramos en Tijuana,
México. Estábamos escépticos, pero hicimos una cita con él. De cualquier
modo, lo que nos dijo parecía tener sentido. Su programa “no invasivo”, sin
cirugías ni radiaciones ni quimioterapia, tan sólo medicamento natural o
suplementos de comida combinado con una dieta adecuada. Su método está
orientado a fortalecer el cuerpo para que pueda combatir el cáncer! Estoy
orgullosa de decirles que su método sí funciona. Cuando comencé con el
tratamiento hace un año, la lectura de mi PSA (el mayor indicador de cáncer
de próstata) era de 7.3. Hoy es de 0.4. Más aún, mi próstata es mucho más
pequeña y no hay indicadores de nódulos cancerosos. Aunado a esto, el nivel
de colesterol y la presión sanguínea son mucho más bajos.
A lo largo de este
año de tratamientos, mi esposa y yo nos comunicábamos seguido con el doctor
Castillo. Es muy paciente y un gran médico. Se toma el tiempo suficiente
para examinar y explicarle a sus pacientes. Su clínica es impecable y su
equipo, competente.
Estamos muy
satisfechos de haber escogido su programa y exhortamos a todos aquellos con
un problema similar a que hablen con él, preferentemente antes de tomar
cualquier decisión.
Larry Anderson
(780) 568 3063
Sexsmith, Alberta, Canada
Diciembre 1, 1999
En 1995, después de
un accidente automovilístico se me diagnosticó cáncer en el riñón. Un riñón
tenía una protuberancia del tamaño de un huevo. Me operaron y se me removió.
Los doctores me aseguraron que habían extirpado todo el cáncer con la
operación. No recibí quimioterapia ni radiación después de esto.
Se me citaba cada
seis meses en la clínica de cáncer para que se me practicaran los rayos X en
el pecho. Yo sabía que el cáncer de riñón se expandía a los pulmones.
En 1999 decidí acudir
con un médico general. El doctor que estaba siguiendo mi caso me practicó un
CAT SCAN. Entonces encontró una mancha en mi páncreas, el cual ya tenía un
período de tres meses. Realicé cinco viajes al hospital de la universidad en
Edmonton.
Entre consultas,
angiogramas, biopsias, rayos X decidí que se me debía practicar una cirugía
exploratoria. El cirujano encontró que tenía siete nódulos en el páncreas.
Removió los más grandes, uno del tamaño de una moneda de diez centavos y
dejó resto.
Estuve en el hospital
por ocho días. Después de consultar una clínica de cáncer en Edmonton me
dijeron que habría que operar. Mi médico de cabecera me aseguró que mi
calidad de vida no sería muy buena de serme removido el páncreas. Me
volvería diabético y tendría que tomar enzimas para digerir la comida.
Escogí entonces la
ruta alternativa a México con el Dr. Castillo en 1998.
Tomé tratamientos en
la clínica y regresé a casa para continuar con el tratamiento. Todavía puedo
operar una granja considerablemente grande y me he estado sintiendo muy
bien.
En noviembre de 1999,
regresé a la clínica para continuar con el tratamiento y para chequeo
médico.
Al cuidado y
tratamientos del doctor Castillo y su comitiva atribuyo mi bienestar.
Estoy dispuesta a
compartir mi historia con cualquiera que necesite de mi ayuda.
Thelma Hofer
(204) 476 3646
Neepawa, Manitoba, Canada
Padezco diabetes
desde que tenía diez años y tomo insulina dos veces por día. La controlo
con ejercicio y comiendo debidamente. Cuando tenía aproximadamente 22 años
tuve algunos problemas relacionados con la diabetes: desmayos, mareos y
cosas por el estilo. Mis doctores no podían encontrar cual era lo que
estaba causando el daño así que me armé de valor y vine a ver al Dr.
Castillo, del cual había oído hablar a través de un paciente quien tiene
problemas similares.
El doctor Castillo me
hizo algunos exámenes, luego me puso bajo tratamiento durante 21 días y tan
sólo algunos días después cuando me encontraba lista para irme a casa ya me
sentía mucho mejor. Gracias doctor Castillo y gracias a Dios. Tienes que
creer y tener fé en él. Me pregunto dónde o en qué situación me encontraría
si no lo hubiera conocido.
Desde 1995 he estado
viniendo una vez por año y estoy bien, más aún, mejorando de nuevo gracias
al Dr. Castillo y a Dios. Deben tener fe en el y creer como lo hago yo.
Bing Minerva
(619) 474 2685
NATIONAL CITY,
CA
En 1995 noté que mi
salud se estaba deteriorando. Mis niveles de colesterol rodeaban lo 260.
La presión sanguínea era de 140/92 y seguido tengo artritis en mis
rodillas y en los dedos de los pies. Me era muy difícil hacer ejercicio y
más aún, trotar una milla. Fue entonces cuando comencé a visitar a un
doctor en San Diego para medicina preventiva. Tomé la prescripción por
casi un año, aunque desafortunadamente sufrí un ataque cerebral masivo cuando
estaba de vacaciones en la Vegas en octubre de 1996.
Después de sufrir un
infarto cerebral mi vida se volvió miserable. Era peligroso que yo hiciera ejercicio
o trotara. Mi cuerpo y mi cuello estaban entumidos, no podía caminar
balanceadamente, mi habla también quedó afectada y en veces la parte
izquierda de mi frente palpitaba debido a la hemorragia. Experimentaba un
retardo de memoria y de vez en cuando durante las conversaciones mi
respuesta era lenta. Muchas otras partes de mi cuerpo fueron afectadas o no
funcionaban correctamente. Con mi miserable situación de salud, aún las
cosas materiales de las cuales me había hecho hacía ya algunos años
representaban poco valor para mí. Fue entonces cuando me dí cuenta que el
amor de mi familia y mi relación con Dios eran de gran valor, y a las
cuales les había invertido muy poco tiempo cuando estaba sano. Mi vida se
había convertido en una lucha por encontrar un milagro que me devolviera la
salud.
Algunasi semanas después
de enfrentarme al infarto cerebral, oí hablar a cerca del Dr. Castillo y un amigo me
llevó a su clínica. En mi primera visita, después del examen general, el Dr.
Castillo pasó más de una hora para ordenar mi historial clínico y en la
tarde se tomó todo el tiempo del mundo para explicarme los resultados.
Inmediatamente empecé a tomar medicamentos y me recomendó que empezara con
la terapia dos veces por semana. Muchos otros exámenes y exámenes físicos
siguieron, incluyendo Tomografia Cerebral (CAT SCAN), durante mi primera semana de estancia en su
clínica. El doctor Castillo fue tan competente y cuidadoso que mencionó que
también habría que tratar un bloqueo parcial en mis arterias. El
profesionalismo, empatía del personal, y la clínica fue de gran ayuda, yo
diría que no tiene precio.
Después de dos meses
de tratamiento y medicamentos, estuve asombrado de ver que los resultados de
los exámenes eran casi perfectos. Fue inclusive mejor que mi record de
salud durante el entrenamiento en el “boot camp”. MI cuerpo y cuello se
aflojaron, ya no estaban tiesos, podía caminar balanceadamente, podía hablar
con normalidad otra vez, las palpitaciones en mi frente estaban
desapareciendo, mi memoria mucho mejor y el proceso de respuesta era más
rápido. Empecé a hacer ejercicio y a trotar ligeramente. En menos de un año
me sentía joven y fuerte de nuevo. Estaba en condición de trotar hasta 5
millas, lo cual rompía el récord de toda mi vida. Para este entonces todavía
continuaba con la terapia tan sólo dos veces al mes, comparado con dos
veces por semana que lo tomaba antes.
A principios de 1999
viajé a muchos lugares de otros países y regresé a México pero por un
negocio de bienes raíces por lo cual no pude venir a visitar al Dr. Castillo
para consulta durante cinco meses. Noté como mi salud se deterioraba
nuevamente. Sentía como mi sistema circulatorio dejaba de trabajar
adecuadamente. Mis arterias parecían estar tan endurecidas que hasta me era
difícil estirarme y alcanzar los dedos de mis pies. Comencé a cansarme al
hacer ejercicio y podía hacer un promedio de dos millas de trotar. Entonces
comprendí que sin las consultas y los tratamientos mi salud se estaba
deteriorando.
A mediados de 1999
regresé con el doctor Castillo para un chequeo médico por lo menos dos
veces al mes para poder mantener la salud. Ahora troto sin parar. Hoy a la
edad de41 vivo en óptimas condiciones y aún sigo mejorando. Puedo
verdaderamente sentir la dicha de la relación con mi familia. Pienso que el
doctor Castillo y su equipo fueron como una bendición al haber la
recuperado la salud. Fue un verdadero milagro. Gracias a todos ustedes en
la clínica por proveerme un verdadero servicio. Muchas gracias y feliz nuevo
milenio!
Guillermina Aguilera
(909) 808 0466
CORONA ,
CA
En junio de 1996,
se me diagnosticó cáncer en el ovario. Se me practicó una histerectomía en
septiembre de 1996. El doctor me dijo que el cáncer estaba invadiendo el
estómago. El doctor me dijo que me daría el tratamiento más fuerte que
tuviera. El tratamiento se llamaba Taxol Carboplatin. Así que empecé en
diciembre de 1999. La quimioterapia estaba quemando mi hígado, y esto no
me ayudaba en lo más mínimo. Con todo, tuve seis tratamientos y seis
cirugías. Encontraron cáncer en cada una de las seis cirugías. Tuvieron
que cortar mi estómago por la mitad ya que el cáncer lo había invadido
todo completamente. Con la quimioterapia no podía estar al tanto de mi
familial. No podía cocinar ni limpiar, y todo el tiempo estaba cansada. No
podía estar de pie debido al dolor en mis piernas. Esto duró por dos o
tres días. No podía caminar. En septiembre de 1997 tenía que ir a la tomar
la quimioterapia pero no quería ir porque ya no lo soportaba, así que un
día, una amiga de mi hermana, Juanita Torres me dijo que debía de ir a
Tijuana para verla. Me dijo también que usted era muy buen doctor. Me
comentó que gente de muchas partes del mundo venía a verlo. Así que en
noviembre de 1997 fui a verlo y me dijo que estaba en muy mal estado de
salud. También me dijo que tenía un tumor, diabetes y que mi nivel de
colesterol era muy alto. Me practicaron 21 tratamientos en Tijuana. En una
o dos semanas me sentía mucho mejor. El cabello me estaba creciendo de
vuelta. En marzo del 2000, el doctor Castillo me dio las mejores noticias
de mi vida: ya no tenía signos de cáncer! Pero aún tendría que asistir
cada tres meses para tratamiento. Tan sólo quiero decirle a todas las
mujeres del mundo que hay una esperanza.. Así que no se
den por vencidos. Esto, doctor, me salvó la vida... Que Dios lo bendiga
doctor Castillo.
Gracias por todo.
Rita Bjornson
(780) 926 4540
HIGH LEVEL , ALBERTA, CANADA
Fue hace 7 años que
el doctor me dijo que tenía cáncer en el paladar. Me fue removido y el
doctor pensó que lo había removido todo. Supimos entonces de la clínica
del doctor Castillo. Salimos para allá de inmediato. Cuando llegamos se me
tomó una simple prueba de sangre. Mi índice de Cáncer era muy alto. Hoy
gracias al doctor Castillo y a su angelito de la guarda, mis exámenes
todos son normales y me siento de maravilla.
Que Dios los bendiga
a todos.
Moises
Roman
(714) 754 4052
SANTA ANA, CA
Por
medio de este testimonio quiero dar las gracias a Dios y al Dr. Castillo
por haber logrado sanarme de un cancer en el colon que yo padecia.
Yo
fui con cierto Dr. En Santa Ana, California en el mes de Agosto del año
95 y me realizaron unos analisis en los cuales me descubrieron el cancer y
por supuesto el Dr. Me sugirio la cirugia, pero yo no acepte porque
teniamos la mala experiencia de un cuñado que le habian dicho tambien de
la operación y al operarlo tenia todo el cancer en todo el cuerpo y le
dieron solo 6 meses de vida y el murio asi que yo decidi venir a consultar
al Dr. Castillo y el por medio de varios tratamientnaos me sano y digo que
estoy sano porque yo he seguido llendo a que me realicen cada año
analisis con diferentes doctores aca en Santa Ana y han resultado normales.
En el mes de Noviembre del 2000 me hicieron un Cat Scan, asi que quiero
darles las Gracias a Dios y al Dr. Castillo por ser un hombre sano y asi
como yo tuve la oportunidad de sanar invito a toda persona que antes de
someterse a una operación consulten al Dr. Castillo o a otro Dr. pero que
sea una persona responsable como lo es el Dr. Castillo, porque para mi no
hay mejor Dr. que el Dr. Castillo.
Le doy las mas sinceras gracias Dr.
Castillo, por haberme sanado.

Daniel
Asinas
(619) 472 5530
SPRING VALLEY, CA
Era Noviembre del 93 cuando mi doctor
en San Diego encontro a traves de un CT Scan que yo tenia un quiste en el
lobulo derecho de mi pulmon derecho, me refirio a un cirujano del torax
para encontrar la posibilidad de remover el quiste por medio de la cirugia.
Fui a ver al doctor y despues de su diagnostico me sugirio una operacion
que debia de hacerse de inmediato. Pero le dije que necesitaba una segunda
opinion o buscar un tratamiento o medicina alternativa.
Preguntando con amigos encontre una
sugerencia acerca del Dr. Castillo en Tijuana, el cual curo el
cancer de prostata de su padre sin cirugia, sin tardanza ella me hizo una
cita para ver al Dr. Castillo y su padre me acompaño gustoso a la clinica.
Mi primer tratamiento fue en febrero
del 94. Al cabo de veinte tratamientos que tome cada mañana antes de ir a
trabajar con excepcion de los domingos, y casi seis años despues, mi
doctor en San Diego me hizo un CT Scan y en su asombro no encontro ningun
quiste. Asi que le agradezco a Dios y al Dr. Castillo que siga viviendo
despues de este tiempo.

Harry
Kruisselbrink
(250) 847 3638
SMITHERS, BC,
CANADA
En 1990, fui diagnosticado con
Waldenstrom Macroglobulinemia (WM), que es una forma de cancer de la
sangre similar a la Leucemia. El tratamiento recomendado es quimioterapia
y eventualmente un transplante de medula osea, ambos con efectos
secundarios que yo no queria padecer. Sin embargo, el tratamiento no podia
empezar hasta que mi hemoglobina bajara a 100 g/l.
En tanto, una muy buena amiga mia fue
diagnosticada con Leucemia y fue a la clinica del Dr. Castillo. Ella a
respondido muy bien a los tratamientos administrados ahi. De hecho, ella
esta tan bien que si tu la observas detenidamente , no sospecharias que
ella ha padecido de Leucemia. Ella vive una vida normal. Y ella me
convencio de ir a ver al Dr. Castillo.
Empezando enero del 96, fui a la
clinica del Dr. castillo cinco veces. El Dr. Castillo concuerda con mi
medico local que no hay cura para WM pero puede ser controlado. Como
resultado de mi tratamiento y siguiendo fielmente los medicamentos
prescritos, siguiendo la dieta recomendada y teniendo suficiente descanso
y ejercicio, el WM se ha estabilizado. Mi hemoglobina esta mas alta que
antes de los tratamientos del Dr. Castillo y mi cuenta de cancer (llamada
IgM Kappa M-peak) es mucho menor. No he tomado ningun tratamiento
convencional adicional.
Me siento bien, tengo mucha energia y
tengo una alta calidad de vida. Eso incluye caminatas a las montañas
y actividades normales de la vida diaria. Quiero expresar mi mas
sincero agradecimiento al Dr. Castillo y a su personal y no tengo ninguna
objeccion en recomendar su tratamiento a cualquiera persona que quiera
escuchar.

Claude
Marlow
(520) 742 5821
Tucson, Arizona
Ha estado en mi "CORAZÓN" literalmente
compartir mi testimonio personal sobre mi experiencia en la Clínica del
Dr. Castillo y mi cuidado como paciente a través de los años.
Perdí a mi madre al cáncer ovárico en 1983 y a mi hermana por la
misma situación algunos años más tarde.
Cerca de 4 años después de perderlos, fui referido a el Dr.
Castillo por un pastor de una iglesia que había sido paciente del Dr.
Castillo por varios años y que ha estado muy bien hasta el día de hoy.
Cuando fui a ver a Dr. Castillo para descubrir si tenía alguna
actividad del cáncer, él no encontró ninguna.
Él encontró sin embargo que tenía arteriosclerosis , comúnmente
conocido como "endurecimiento de las arterias."
Él me dijo que yo era realmente "una bomba de tiempo
caminante!" ¡Mi
colesterol era alrededor de 400! No
recuerdo cuál era mi cociente de HDL / LDL o de los triglicéridos en
aquella época.
Estoy seguro que estaban fuera de orden también.
Comencé terapia y su programa inmediatamente.
Algunos años más tarde él descubrió en mi sangre que tenía
Polycythemia Vera. Parece que
mi médula no deja de producir células rojas y no sabe cuándo parar.
Mi sangre por consiguiente
es tan gruesa que soy
propenso a un ataque de corazón. El
Dr. Castillo me dijo que fuera de nuevo con mi doctor primario y decirle
que me desangrara. Cuando le
dije a mi doctor que necesitaba desangrarme, él preguntó por qué. Le dije que mi Dr. en México lo recomendaba.
Le mostré mi informe de sangre de la clínica y del él preguntó
si confiaba en ese Dr. de México. Respondí que confiaba en el Dr. Castillo debido a que lo
conocía por varios años. Después
de leer el informe de la sangre, él respondió que era un informe muy
cuidadoso. Él me llevo a el
laboratorio y me saco sangre, la examino dijo "mi Dios, necesitamos
ahora sacarte sangre!" Mi
hematocrito estaba en el rango de 50 +.
Desde ese entonces, tengo mi sangre examinada cada 4 ó 6 semanas.
En caso de necesidad, me desangran.
La razón que el Dr. Castillo pueda detectar muchas cosas aparte
del cáncer es que el gobierno mexicano da a los doctores titulados la
libertad para prescribir y para utilizar cualquier receta necesaria para
obtener resultados eficaces. He
oído a el Dr. Castillo decir muchas veces que el peligro más grande que
cualquier persona puede tener sobre su condición es la ignorancia sobre
lo que uno tiene. Él
ciertamente me ha dado una educación sobre lo que tengo.
El Dr. donde vivo opina que qué lo que he estado haciendo en México
probablemente me ha mantenido vivo por los 14 años pasados.
En mi opinión, basada en la observación del estándar del cuidado
que he recibido, pienso que el Dr. Castillo y su personal son los mejores
médicos que he conocido. Son
la gente más honesta y cuidadosa que he conocido.
El Dr. Rubio y el Dr. Fraire, las enfermeras, las recepcionistas,
el personal de oficina, y el resto del personal están en la misma
modalidad - honestos y cuidadosos. La
gente realmente no conoce lo que es
el cuidado hasta que alguien se los demuestra.
Ellos definitivamente le demuestran cuidado.
Ésta es apenas una opinión del paciente, pero estoy seguro que es
compartida por millares de gente. Es
agradable oír a un Dr. admitir que él no puede curar el cáncer, sólo
Dios puede hacer eso. Tratan
muchas más cosas además de cáncer, no puedo nombrarlas todas.
Es también agradable saber que el Dr. tomará un tiempo en el teléfono
para tratar todas sus dudas antes de que usted vaya a la clínica. Agradezco a Dios constantemente por el Dr. Castillo, su
familia y su personal y las muchas, muchas gentes que he conocido sobre
los años. Cada vez que voy a
la clínica, hay gente que viene hasta mí y me agradece por haberlos
conducido con el Dr. Castillo. Me
plazco decirles que en mi visita pasada a la clínica en febrero del 2002,
mi colesterol era de 134, mi HDL (sano o bueno) era 58 y mi LDL (mortal o
malo) era 56,2 y mis triglicéridos eran 99.
"compruebe esas lecturas!"
Usted las encontrará excelente.
¡En mi pasada visita al laboratorio en donde vivo, en marzo del
2002 mi hematocrito era 41,2! Eso también es excelente.
Si no fuera por el Dr. Castillo, su personal y el estándar de
cuidado que dan con sus programas, no estaría probablemente hoy aquí.
Espero que esta charla de mi "corazón" ayude algún otro.
Sé que era muy larga, pero gracias por tomar el tiempo de leer
esto.
Steve
Katko
Riverside,
Ca
(951) 686 6363
En Mayo de 1994 me
diagnosticaron cáncer de próstata. Mi PSA era de 17.83. El 28 de Julio
de 1994 tuve una biopsia; mi puntaje Gleason fue de 8. Mi doctor expreso
una gran preocupación y me dijo que necesitaría cirugía para que mi próstata
fuera removida; el me programo para cirugía. Le pregunte cuales eran mis
opciones, y me dijo que eran cirugía, radiación y una observación
adecuada. Quise tener una segunda opinión, y el me hizo una cita con el
Jefe del Departamento de Urología en Káiser, en ese entonces mi HMO.
El
2 de Septiembre de 1994 fui por una segunda opinión... fui saludado por
individuo mas rudo que he visto en la profesión medica, el jefe del
departamento de Urología. "Por que estas aquí? Tu doctor te ha
dicho lo que tienes que hacer, o el cáncer avanzara y morirás." Una
actitud de... Por que me estas molestando y quitándome mi tiempo?"
Entre el momento que tuve mi biopsia hasta el de la entrevista hice un
poco de investigación. Así que, le pregunte al doctor varias preguntas..."Usted
usa el método de Walsh para remover la próstata?" Este es un
procedimiento donde el cirujano tiene el cuidado de no cortar ninguno de
los vasos sanguíneos, uno de los cuales podría dejarte impotente, y el
otro incontinente. "No, tu ya no puedes tener eso, tienes cáncer en
ambos nodos de la próstata." Le pregunte al doctor cuantas cirugías
había hecho en una año ... Dijo que no sabía. "Me dice que no
tiene contacto post-operativo con sus pacientes" le pregunte. Con eso,
le dije..."Tengo dos cosas que decirle a Usted... Tenga un buen día
y nos vemos, estaré aquí mucho mas tiempo que Usted!"
Inmediatamente cancele mi cirugía.
Tengo
que admitir que tengo un buen sistema de soporte... Mi hija y mi hijo
ambos me convencieron de que yo no necesitaba la cirugía, ambos indicaron
que había métodos alternativos para lidiar con la situación. Mi hija
estudia Medicina Oriental Acupuntura, Shiatsu, etc., y mi hijo es un músico,
artista y escritor que ha viajado por el mundo extensamente, e indico que
había soluciones alternativas para mi problema; "ellos arreglarían
esto diferente en Europa" Dijo. Me convencieron.
Mi
jornada de alivio había comenzado... empecé con un regimiento de hierbas
chinas, dieta macrobiótica, elixires, suplementos, etc. Cambie mi estilo
de vida completamente eliminando lo siguiente de mi dieta ... nada de
carnes rojas o grasas animales de ningún tipo, nada de azúcar refinada,
ni alimentos procesados, nada de alcohol, ni bebidas carbonatadas, ni
harina blanca ... Solamente comida macrobiótica que consistía básicamente
de arroz café, vegetales marinos, tofu, etc. casi un menú asiático
quitando los crustáceos, que están llenos de toxinas. En periodo de 5
meses perdí 45 libras, y me sentí esplendido. Sin embargo, al pasar los
años mi PSA empezó a subir lentamente. Afortunadamente, tengo un amigo
que persistentemente me invitaba a ver al Dr. Castillo en México. El solo
hablaba cosas buenas del Dr. Castillo por lo que le había hecho por su
condición cardiaca. Considerando mis pasadas experiencias, no estaba
entusiasmado de ver a ningún doctor. Finalmente sucumbí a su
persistencia. El hizo la cita por mi, he insistió en acompañarme a mi
primer viaje... el cual hice.
En
Enero del 2002 mi amigo me llevo a ver la clínica del Dr. Castillo en
Tijuana, México. Los exámenes clínicos fueron tomados, y el 15 de enero
del 2002 mi PSA era de 412.8. Fui afortunado porque los exámenes
indicaban que no había metástasis en el sistema linfático, o en los
huesos. Era una indicación de que había hecho algo bien. Finalmente tuve
la oportunidad de entrevistarme con el Dr. Castillo... me impresiono. El
Dr. Castillo tomo el tiempo para explicarme en todo detalle. El es un
individuo muy profesional y atento.
No
pude quedarme los 21 días consecutivos de tratamiento recomendados por el
Dr. Castillo. Sin embargo, pude ir a la clínica un par de días a la
semana para tratamiento, y estuve determinado a hacerlo mientras mi PSA se
redujera a lo normal. Mi viaje era de 220 millas dos veces a la semana. Déjenme
decirles como eran mis resultados del tratamiento a como fue pasando el
tiempo....
1/15/02
......PSA 412.8
2/15/02
......PSA 15.4
3/16/02
......PSA 7.2
4/22/02
......PSA 5.8
6/17/02
......PSA 2.0
9/25/02
......PSA 0.7
Fui
muy diligente en adherirme al protocolo señalado por el Dr. Castillo, y
en un periodo corto de tiempo observe mi PSA disminuir significativamente.
Los resultados hablan por si solos, que mas puedo decir....
Dr.
Castillo ha hecho diferente mi vida. No estaría aquí, si no fuera por
el. La clínica esta impecable, y los doctores, enfermeras, y personal son
profesionales, amigables, eficientes y cuidadosos. No vacilare para
recomendar a todos al Dr. Castillo.
Dr.
Castillo, gracias por mi salud.
Raquel
Andrade
(760) 247-7806
Apple Valley, CA
Ya
son quince años desde mi experiencia con el cáncer y mi experiencia
personal con el Dr. Castillo.
En
el otoño de 1988 empecé a notar una gran fatiga, indigestión y dolor
por acides estomacal. En enero de 1989 fui al doctor y encontró que tenia
una Hernia Hiatal . Creí que el problema I se había solucionado.
Hice la dieta adecuada y dormía verticalmente. Hubo una mejoría, pero la
fatiga persistía. Mi apetito era bueno pero no podía comer demasiado.
Note una presión que aumentaba en mi lado derecho.
El
día de las madres de 1989 mi hija noto e hizo el comentario de que mis
encías se veían anémicas. Yo no lo había notado, hasta mis uñas lucían
pálidas. Hice una cita para un chequeo completo con un análisis de
sangre. Mis glóbulos rojos estaban bajos y los glóbulos blancos estaban
demasiado altos. La presión en mi costado derecho en ese momento era
grande y mi fatiga era extrema. Ellos dijeron que estaba perdiendo sangre
microscópicamente. Me dieron inmediatamente 3 pintas de sangre.
Exámenes
posteriores revelaron un gran tumor. Los doctores dijeron que tenía cáncer
de colon. Muy feo!. Fui a la Iglesia a pedir oración el domingo anterior
a la cirugía, ese lunes siguiente. Ese domingo me dijeron en la Iglesia
acerca del Dr. Castillo quien había tratado exitosamente a varias
personas con medicina alternativa. De hecho, el había estado en nuestra
área hablando por una estación de radio. (La respuesta de Dios a una
plegaria). El amablemente accedió a verme y observar mis exámenes.
El aprobó la cirugía dado que el tumor era demasiado grande pero me
requería para el siguiente día en su clínica para preñarme para la
operación. (No conocía al Dr. Castillo, pero confié en la guía del Señor.)
Fuimos. El checo mi sangre y tuve un tratamiento con mega vitaminas.
Tuve
mi operación y me maraville cuando las enfermeras me dijeron que había
soportado la cirugía excepcionalmente bien. El oncólogo quería que
empezara quimioterapia al mes siguiente de la operación. Pero, decidí
seguir los consejos del Dr. Castillo! Fui a México por semanas para mis
primeros 15 tratamientos.
Que
experiencia, mucho que aprender. Me dieron tratamiento. El Dr. Castillo me
trato muy bien. Estuve a.C. cada mes el primer año para chequeos de
sangre, exámenes y tratamiento. El tuvo mucho cuidado observando mi
contador de cáncer. El me tranquilizo y calmo durante el progreso hacia
la salud.
Después
de quince años mi contador de cáncer es normal, estoy saludable y
prosperando.
Maria
Mora
Portland, Or
Yo llegue muy grave
casi invalida y con una diabetes incontrolable pero gracias a Dios y al
Dr. Castillo ahora me encuentro bien ya puedo caminar y mi diabetes esta
muy controlada.
Mi invalides se debía
a problemas de la columna con un dolor que me impedía mover mi pierna
izquierda. Cuando llegue a California, en el aeropuerto mi hijo tuvo que
solicitar una silla de ruedas, en la casa tenia que usar bordón para
poder sostenerme y poder caminar.
Respecto a mi
diabetes esta totalmente incontrolable, los doctores en Pórtland solo me
aumentaban la dosis de insulina (15ml. en el día y en la noche) que debía
usar para supuestamente controlar la diabetes, así fue todo por un año..
Con el tratamiento
del Dr. Castillo estoy controlada totalmente de mi diabetes y mi problema
de columna, no uso bordón para caminar y adiós insulina.
Gracias Dr. Castillo y personal.
Kaitlyn
Lew
(416) 484 7440
Toronto, Canada
Tenía
13 años y atendía el octavo grado cuando empecé a tener hinchazones con
comezón en la parte baja de mis piernas. Siempre había sido una persona
con alergias, así que mis padres y yo no le hicimos caso y creímos que
era una erupción alérgica a alguna clase de detergente de ropa. Las
hinchazones empezaron a ponerse peor, y la comezón era intolerable. Me
rascaba hasta que las hinchazones sangraban y se infectaban. Las
hinchazones empezaban en la parte baja de mis brazos, y se esparcían
hasta cubrir todas mis extremidades. A un año mi cuerpo esta
completamente cubierto en erupciones muy dolorosas (acuérdense de Job de
la Biblia). Mi cuero cabelludo estaba cubierto con una psoroasis infectada
y exudada. No podía dormir por el dolor y mi permanente estado de
agotamiento. Tenía dolores de cabeza terribles, y calambres estomacales
que nunca se iban.
Durante
el transcurso de mi progresivo dolor. Vi alrededor de 22 doctores. Fui
tratada sin éxito por dermatólogos e internistas. Y estuve envuelta en
un caso estudio en St. Michael's Hospital en Toronto, Ontario (un hospital
universitario) y fui observada por los dermatólogos lideres de toda Canadá.
Nadie sabia lo que pasaba conmigo.
Los
Doctores continuaron adivinando, poniéndome en medicinas muy fuertes como
prednisone, y dietas que consistían de arroz solamente, yo gane como 30
libras a causa del prednisone, y baje 20 libras con la dieta del arroz.
Acupunturistas y Naturistas me proporcionaron con un poco de sueño, pero
nada que ayudara a mi condición.
Mi
madre eventualmente me diagnostico por medio de información que saco de
grupos de ayuda y del Internet. Mi enfermedad se llama "prurigo
nodularis", y es considerada auto inmune. Armados con esta información,
visitamos al dermatólogo líder en un local caro en el Centro Medico King
(un edificio bastante caro). Ella me examino, y de nuevo me dijo que no
sabia de lo que estaba sufriendo. Mi madre presento sus hallazgos del
Internet, y ella confirmo que mi madre estaba en lo cierto tenia prurigo
nodularis. Felizmente pregunte por algunas formas de tratamiento y de como
cuanto tiempo tardaría en recuperarme. Ella respondió que la
quimioterapia o thalidomide eran usados en tratamientos de prueba, pero
aparte de esto ella aconsejaba "que aprendiera a vivir con ello".
En
este punto, siendo 15, decidí que era lo que debía de suceder. Rehusé
seguir siendo un conejillo de indias por más tiempo. Mi madre y sus
amigos habían visto los anuncios en una revista Canadiense llamada Alive
de la clínica del Dr. Castillo, e investigamos su clínica en el
Internet. Ella llamo a pacientes que se encontraban en el área de
testimonios y solo escucho cosas bellas acerca de los doctores y de la clínica.
La semana siguiente estábamos en un vuelo a San Diego,
en ruta a México.
El
personal de la clínica fue muy amigable, y por primera vez en dos años
fui tratada como una persona, y no como un número con una enfermedad.
Cada doctor que vi. Fue amable y enfático, y fui diagnosticada sin
decir yo una palabra. Vi a pacientes con cáncer y gente con enfermedades
peligrosas que sanaban adelante de mis ojos. Estuve muy animada y eso
ayudo a que mi recuperación fuera más rápida.
Los
tratamientos empezaron ese día, y después de una cadena de 21 días de
tratamiento, estaba durmiendo, recuperándome y feliz. Me mandaron a mi
casa con muchas medicinas naturales, axial como con tratamiento medico
para continuar. Retorne seis meses después con una piel clara y sin síntomas
residuales. Encontré un grupo de soporte para prurigo nodularis en el
Internet, y encontré que mucha gente con mi problema ha cometido suicidio
del dolor y la falta de esperanza.
Tengo
18 años y estoy agradecida de tener la oportunidad de estar sana que el
Dr. Castillo me a dado. Lloro al momento que escribo esta carta de
agradecimiento al Dr. Castillo, pero también como una suplica a todos los
que estén sufriendo como yo lo hice de que hagan un acto de fe y vean al
Dr. Castillo. El les cambiara su vida positivamente.
Felicidad
Ventic
(780) 532 0409
Grande Prairie,
Alberta, Canada
Fui
diagnosticada con cáncer del corazón en Junio de 1998, Tuve una
mastectomia. Escuche acerca del Dr. Castillo y atendí una de sus platicas
en Grande Prairie, Alberta, Canadá.
Decidí
visitarlo en su clínica en Tijuana, México en Septiembre de 1999. Me
sentí muy bien después de sus tratamientos. Tenía que continuar tomando
todos los medicamentos que fueron prescritos para mí. Cada año
desde entonces vengo a verlo para un chequeo de salud.
Han
pasado ya 3 años, Me he sentido bien, mis exámenes de sangre son
normales especialmente los relacionados a células cancerosas, todo en un
rango normal.
Agradezco
al Dr. Castillo y su personal todas las cosas maravillosas que han hecho
para ayudar a toda la gente alrededor. Y sobretodo quiero agradecer al Señor
de los Cielos por guiarme durante este momento estresante.
DIOS
LOS BENDIGA A TODOS!!
Anne
Lauderdale
(250) 847 2506
Smithers, BC, Canada
Por
doce años me sentí muy enferma, con dolor por todos lados, y dolores de
cabeza terribles. Esto me forzó a renunciar a mi trabajo de maestra de
escuela que yo amaba.
Procedí
a hacer todo lo que pude para ayudarme. Vi al menos cincuenta diferentes
doctores y especialistas y viaje a diferentes lugares desde Vancouver
hasta Ottawa y Montreal para encontrar alguna cura posible.
Naturistas,
homeópatas, iridiologos, quiroprácticos, oftalmólogos, fisioterapistas,
y hasta psiquiatras fueron consultados en mi búsqueda por el bienestar.
Nadie
supo como ayudarme o que hacer.
Entendía
que si no me ayudaban pronto, moriría seguramente. Estaba bastante
asustada.
Así
que contacte al Dr. Castillo y me dijo que el podía ayudarme.
Inmediatamente fui a verlo a su clínica.
La
diferencia entre la ayuda recibida ahí y en otros lados fue como el día
y la noche. Sentí que el Dr. Castillo y su equipo trabajaban juntos y que
realmente me cuidaban.
En
un periodo pequeño de tiempo mi problema fue diagnosticado. Me dieron una
variedad de tratamientos, apropiadamente medicados, y llevada al camino de
la recuperación. Ahora me siento mucho mejor y soy capaz de llevar una
vida normal por primera vez en doce años.
Hoy
tengo una gran sensación de agradecimiento por la ayuda recibida y siento
que sin ella no estaría viviendo mas.
Dick
Groot
(250) 847 3362
Smithers, BC, Canada
En
Agosto de 1994, tuve una sensación incomoda en mis piernas, y al caminar
una falta de control. Eventualmente la perdida total de control y una caída.
Fui a ver al quiropráctico; me trato por 4 días y me dijo que necesitaba
ayuda medica.
Inmediatamente
dije tengo que ir a México para exámenes y consejo, dado que mi esposa
era tratada en la clínica del Dr. Castillo. Fui examinado por el
Dr. Castillo y dijo que debía de tener un cat-scan, en ese momento yo
estaba en una silla de ruedas. El cat- scan indico que tenía una
inflamación en la punta de los nervios a lo largo de mi columna espinal,
y exámenes de sangre señalaron que era el resultado de un rango alto en
la sedimentación, en otras palabras, un rango alto en la inflamación de
mi sangre.
Estuve
en mi silla de ruedas otras seis semanas, recuperándome y continuando
tomando el medicamento. Cuando regrese a casa, recibí terapia en mi clínica
local 4 semanas. Después de 41/2 meses, del principio a fin, volví a
caminar normalmente, sin bastón, y no he tenido problemas desde entonces.
Volveré a México anualmente para tratamientos y chequeo.
Considero
a la clínica del Dr. Castillo como la #1 en el mundo. Agradezco al Dr.
Castillo y su personal, por las buenas cosas que están haciendo, y
recomiendo fuertemente que cualquiera que tenga un problema con su salud
llame al Dr. Castillo.
Hennie
Groot
(250) 847 3362
Smithers, BC, Canada
En
1989 fui diagnosticada con Leucemia Linfática Crónica ( Chronic
Lymphatic Leukemia) (CLL), Fui a ver al especialista y me dijo, "que
no había nada que se pudiera hacer, solo podemos tratar los síntomas",
Me dio de 5 a 10 años de vida.
En
el verano de 1993 escuche acerca de la clínica del Dr. Castillo en México,
dado que mi contador de sangre gradualmente iba para arriba, sabía que
tenía que hacer algo pronto. Tome el número telefónico del Dr. Castillo
y le llame. El me dijo que fuera a su clínica en México. Así que en
octubre de 1993 salimos a México.
La
primera vez que entre a la clínica, y tuve una charla con el Dr.
Castillo, sentí que este era el camino correcto. Después de dieta, mi
contador de sangre iba hacia abajo, fue bastante animoso, y hemos sido
capaces de controlarlo. Cada primavera mi esposo y yo fuimos a la clínica
para 12 días de tratamientos, y para asegurarnos que sigue bajo control.
El
9 de abril del 2002, tuve un examen de sangre y resulto normal, que
buenas noticias fueron. El también tiene un gran personal que te da mucho
apoyo.
Quiero
agradecer al Dr. Castillo y su personal por las grandes cosas que están
haciendo, que Dios los bendiga y que continúen ayudando a la gente.
Sobretodo quiero agradecer al Señor de los Cielos, que hizo esto posible.
Dennis
Mc Larty
(780) 446 9423
Mornville, Alberta, Canada
En
un chequeo medico regular en junio del 2001, me dijeron que mi PSA era
alto (aproximadamente 6.9) y que mi nivel de azúcar en la sangre
era alto. En Agosto del 2001 una biopsia fue hecha de mi próstata. El
examen resulto en que yo tenía cáncer de próstata. Después de dos
consultas con el especialista y con mucha contemplación decidí no seguir
el procedimiento medico convencional de cirugía y radiación.
Algunos
años atrás atendí una plática del Dr. Castillo en Green Shaw, Alberta,
después de escuchar al Dr. Castillo decidí que si algún DIA padecía cáncer
me trasladaría a México para tratamiento.
En
Octubre del 2001, Llegue a la clínica para tratamiento. El Dr. Castillo
me puso en un programa de tratamiento de 16 días.
Mi
segunda visita fue seis meses después; lleve a casa medicina. Con el
medicamento tuve que seguir una dieta, no siempre fue fácil seguirla pero
tuve que someterme a ella lo mas cercano posible.
El
Dr. Castillo me puso en una dieta para mi diabetes, y expreso la
importancia de tener mi azúcar en la sangre en niveles bajos.
Tengo
un doctor en Canadá quien me ha estado checando que mi nivel de PSA este
bajo (0375, 1.9, 0.475) y mi próstata se ha reducido a un tamaño normal.
Quiero
agradecer al Dr. Castillo y su personal por su experimentado cuidado,
ellos son amables y esmerados.
Rose
Leach
(909) 688 1352
Riverside, CA
Un
año y medio atrás me fue diagnosticado dos tipos de cáncer de pecho. No
quería tener cirugía después de que encontré que lo tendrían que
hacer cortando abajo de mi brazo para remover los nodos linfáticos. Dado
que estaba en su inicio, sentí que no era necesario.
Me
informe acerca del Dr. Castillo a través de unos parientes e inicie mis
tratamientos 2 meses después del diagnostico.
El
tumor esta disminuyendo y estoy bien sin radiación o cirugías.
También
tengo algunas personas rezando por mí.
John
Alexander
(623) 566
0524
Peoria, AZ
En
Diciembre del 2003 fui con mi doctor de cabecera a mi chequeo medico anual,
el descubrió que tenia un punto duro en mi próstata y dado que mi PSA
era de 4.7 me mando con el urólogo. El me hizo una biopsia de ese punto
duro y descubrió un tipo de cáncer de próstata muy agresivo.
Decidí ver a un doctor en UCLA para tratar de tener el mejor tratamiento.
Ellos me dijeron que el mejor método era el de semillas radiactivas
implantadas. Empecé a prepararme para esto e hice una cita aun cuando no
estaba convencido de que eso era lo que quería hacer.
Antes
de ser citado a cirugía fui a un viaje en crucero y lo más increíble
pasó. Conocí una pareja que estaba cenando en mi misma mesa. La esposa
tenia un raro cáncer de la sangre y los doctores en los Estados Unidos
dijeron que no se podía hacer nada, así que hicieron una investigación
y fueron a ver al Dr. Castillo en donde quedaron bastante impresionados
con el. En Febrero del 2004 antes de ir a UCLA empaque y fui a ver al Dr.
Castillo. Cuando llegue ahí fui recibido calidamente y encontré la
oficina muy limpia y eficiente. El Dr. Rubio me dio el más completo
examen físico que he tenido y empecé mis tratamientos. Después de que
mis resultados de los exámenes llegaron me entreviste con el Dr. Castillo
y el me educo en la dieta en la que iba a vivir por el resto de mi vida.
El examen de sangre contenía diversas categorías más detallado que el
que tuve en los Estados Unidos. El Dr. Castillo explico el tratamiento y
lo que iba a ser requerido de mí.
Toda
la gente que trabaja en la clínica es amigable y eficiente. Después de
una visita de 21 días fui a casa con claras instrucciones acerca de mi
dieta y medicamento. En noviembre 2004 el punto duro detectado en mi próstata
era mas chico y suave, mi PSA are mucho mas bajo. Yo estoy muy contento
con los resultados y continuare con lo que el Dr. Castillo me diga. Veo
adelante hacia una vida larga y feliz. Llámenme si gustan.
Ross
& Verna Dunwald
(403) 527 7470
Medicine Hat,
Alberta, Canada
Como
supe que tenia cáncer? No sabía. El primer síntoma que tuve fueron tres
lapsos de tos en diez días. Cada vez casi me ahogaba, como si mi sistema
respiratorio estuviera bloqueado. Después de la tercera vez, fui
con mi medico familiar y me tomaron unos rayos x, los cuales señalaron
fluido en mi pulmón izquierdo.
Fui
admitido al Hospital de Medicine Hat el 15 de Septiembre del
2000. El Doctor intento drenar el fluido insertando un tubo a través de
mis costillas al área pulmonar en dos ocasiones diferentes. No fue
exitoso, y trato de limpiar la infección con antibióticos, pero esto
tampoco tuvo éxito y como resultado estuve cada vez más débil. Después
de treinta días en el hospital fui trasladado al Hospital de Foot Hills
en Calgary. Estuve cinco días en observación por los doctores. Entonces
me dijo que necesitaba de una cirugía para quitar la infección. (Thorcotomia)
La cirugía revelo que tenía cáncer en mi pulmón izquierdo, causado por
polvo de asbesto ( Mesothelioma). La guarnición de la pleura izquierda
fue removida dado que era el área infectada. Después de la recuperación
de la cirugía el Doctor me dijo que había hecho todo lo posible, cirugía,
radiación, y quimioterapia no me iban a ayudar. Mi esposa recordó que
como un año antes había visto un articulo en nuestro periódico local
acerca de una madre y su hija quienes fueron a México para
tratamientos de cáncer y que realmente las ayudaron, había también un
numero telefónico, al cual llamamos, y fue contestado por Darleen Fusell,
quien vino a la casa ha explicarnos todo acerca de la clínica I.M.A.Q. y
el Dr. Castillo en Tijuana, México. Ella nos contó todo acerca de la clínica,
el personal y otra información incluyendo teléfonos para hacer una cita.
Telefoneamos al Dr. Castillo para preguntarle si podía ayudarme.
Siete días después yo estaba en su clínica llegando en silla de ruedas.
A
este punto, había perdido como treinta libras y estaba muy débil. En la
clínica, recibí 21 tratamientos administrados intravenosamente. En adición
a esto, tuve tratamientos y medicamento para reforzar mi sistema inmunológico.
Le pregunte al Dr. Castillo si el me ayudaría con mi cáncer. El dijo que
esperaba acorralarlo para prevenir que se difundiera. Después del ciclo
de tratamientos regrese a los 3 meses para 10 tratamientos más. He
seguido las restricciones dietéticas sugeridas por el Dr. Castillo. Nada
de puerco, tomates, vinagre, azúcar blanca, harina blanca, sal, bebidas
carbonatadas, y bebidas alcohólicas. Mis últimos exámenes estuvieron
bien, y el me dijo que mi cuerpo estaba en control del cáncer. Realizo
que una vez de que te da cáncer estas sujeto a que este regrese en
cualquier momento. No hay garantías.
Me
siento profundamente ayudado por el Dr. Castillo y sus tratamientos. De no
haber optado por la opción de ir a la clínica del Dr. Castillo desde un
inicio, no se donde estaría ahora. Voy a recomendar fuertemente al Dr.
Castillo a cualquiera que tenga cáncer, y que le hayan dicho sus doctores
que "ya no hay nada mas que hacer". Radiación y quimioterapia
tienden a destruir tu sistema inmune. Es necesario tener un sistema inmune
fuerte para combatir el cáncer. Afortunadamente no tuve radiación ni
quimioterapia.
Pierrette Boucher
(780) 624 2907
Peace River,
Alberta, Canada
En
1989, Fui diagnosticado con diabetes. En mi familia, hay diabéticos tanto
en el lado paterno como en el materno.
Fui
puesto en una dieta y ejercicio y luego en pastillas. Pero por alguna razón,
esto no estaba funcionando para mí, fui puesto en insulina y ejercicio.
Esto fue efectivo por un tiempo, pero rápidamente estaba ya en dos
inyecciones en la mañana y dos en la tarde.
Tuve
la oportunidad de venir a la clínica del Dr. Castillo en México. El me
dijo que si quería podía parar de tomar las inyecciones y estar con Bi
Euglucon M.
Después
de un año, ahora, puedo decir que esto ha trabajado para mí. Pero no
olviden ejercitarse!
Hubert
Isch
(219) 565 3560
Bluffton, IN
Cerca
de dos años atrás, Fui diagnosticado con linfoma marginal en el estado
de leucemia. Mis glóbulos blancos estaban elevados aun rango alarmante y
mi bazo estaba agrandado. Mi oncólogo me recomendó cirugía para remover
el bazo, aunque no prometieron ningún beneficio al hacerlo.
Escuchamos
acerca del Dr. Castillo de un vecino quien había tenido buenos resultados
de sus tratamientos en su clínica, por lo que decidimos ir a ver al Dr.
Castillo.
En
Julio del 2000 mi examen de sangre señalo que mis glóbulos blancos eran
86,100, la hemoglobina había bajado a 8.9 y mis plaquetas eran 82,000.
Para
Noviembre del 2000, después de los tratamientos en julio y agosto, mí
bazo era de un tamaño normal y mis glóbulos blancos habían bajado a
8,500, mi hemoglobina era 12.2 y las plaquetas eran 125,000.
Estamos
muy agradecidos con Dios que ha bendecido los esfuerzos del Dr. Castillo y
personal. Estamos contentos de haber venido por ayuda.
Betty
Konarski
(928) 854 2093 de
Octubre 15 a Abril 15
Lake Havasu, AZ
(519) 271 6979 de
Abril 15 a Octubre 15
Stratford, Ontario,
Canada
La
primera semana de junio del 2003 fui a ver a mi doctor familiar. El me
diagnostico con cáncer del pecho, cuando tuve un Cat-Scan y Ultra Sonido.
Fui con un oncólogo y me dijo que tenía cáncer en un pecho, un bulto
nodular y pulmones. Me dijo que tenia de dos a dos y medio años para
vivir, que tenia que regresar a casa y arreglar mis cosas. Tenía un amigo
en Alberta que conocía un Doctor en Tijuana, México, que trataba
el cáncer con terapia intravenosa. Empecé mis tratamientos el 9 de
Septiembre del 2003, tome 21 tratamientos. Después de 5 tratamientos me
sentí mucho mejor.
Meses
después, volví por 10 tratamientos más. Seis meses después, regrese
por 15 tratamientos más. Después de seis meses el Cat-Scan mostró
que no tenia cáncer en los pulmones, después de un año el tumor de
bulto nodular había decrecido a la mitad del tamaño. Ahora en enero del
2005estoy tomando otros diez tratamientos. El Dr. Castillo espera que para
enero del 2006 este libre de cáncer. Gracias al Dr. Castillo y su
personal en la clínica, me salvaron la vida.
Paulette
Nickel
(780) 353 2464
Bay Tree, Alberta,
Canada
En 1995 fui
diagnosticada con la enfermedad de Crohns, tuve muchos problemas debido a
ello. Los doctores en Canadá me pusieron en prednisone e Imuran que son
medicinas bastante fuertes que dan bastantes problemas. Tome las medicinas
hasta Julio y estuve en remisión por 3 años. Entonces regrese a las
medicinas otra vez y me sentí bien. En el 2000 estaba otra vez muy
enferma y no quería mas medicinas. Vi un anuncio del Dr. Castillo ad en
la revista Alive y mi marido telefoneo para preguntar si ayudaban con la
enfermedad de Crohns. El Dr. Castillo dijo que si, así que en septiembre
estaba en un avión rumbo a la clínica. Tuve éxito y me sentí
maravillosa después de 21 tratamientos. En diciembre un hecho trágico me
sucedió, perdí a mi marido en un accidente con carros de nieve, estaba
tan triste por meses y tenia mucho estrés que todo mundo pensó que estaría
de nuevo enferma, pero no. Regrese en marzo a tratamientos y sentí mi
salud de vuelta. Agradezco al Dr. Castillo por darme mi salud de
regreso.
Johanna
Pulishe
(780) 723 3416
Edson, Alberta,
Canada
"Yo
soy una sobreviviente". Seis años de calidad de vida después de
luchar contra el cáncer de colon y ahora cáncer T-cell Linfoma -
angio-inmune-blastico de la linfa. No estaría aquí si no fuera por el
Dr. Castillo y su personal.
Tengo
77 años y tengo seis años de calidad de vida con mi cáncer bajo
control.
En
Agosto de 1998, empecé a bajar de peso; no tenia apetito; ni descanso y
por lo general me sentía fatal. Septiembre, Octubre y Noviembre tuve que
esperar por citas con especialistas hasta que mi frustrada hija me
llevo al Hospital Universitario de emergencias en Edmonton, Alberta, Canadá.
En este punto había perdido 40 libras y difícilmente podía comer
una taza de sopa en la comida. El 22 de diciembre de 1998 fui
diagnosticada con cáncer de colon y apuntada para cirugía. 7:30 A.M. del
día de Navidad estaba en el quirófano donde me quitaron 4/5 partes de mi
intestino grueso y 15 cm. de un tumor. Parte del intestino quedo para que
yo pudiera ir al baño normalmente aunque con más frecuencia. El tumor
era básicamente contenido dentro del intestino (no blastico) así que
cromo terapia fue sugerida como una medida preventiva. El especialista
explico que la cromo terapia y la radiación pueden ser tan
miserables como el cáncer mismo especialmente si tienes 70 años. Opte
por ninguno y vine a ver al Dr. Castillo en Marzo de 1999. Gracias a Dios
que lo hice. Mis células cancerosas estaban normales hasta Agosto
del 2003 - CINCO GRANDES AÑOS!
El
26 de septiembre del 2003 estaba otra vez en el Hospital por 10 días. Síntomas:
comezón a través de mis huesos; mucho sudor sobretodo alrededor de mi
cuello; tenia ampollas en mi boca, lengua y labios. Esta vez fui
diagnosticada con cáncer T-cell Linfoma - angio-inmune-blastico de la
linfa. Este cáncer es causado por un virus; es algo raro y muy agresivo.
En el sitio de la biopsia en la ingle derecha tenia un bulto. No era una
vista bonita.
Los
especialistas de la universidad me dijeron que el 80% de la gente
con t-cell Linfoma la terapia de cromo NO FUNCIONABA. Y para el otro 20%
de la gente ganaba unas 6 semanas extra.
Los
especialistas me citaron para otras 30 cromo terapias. Dije "No
Gracias" y en noviembre del 2003 aborde un avión a México y la clínica
del Dr. Castillo. Estaba enfocada en una sola tarea en un instante dado.
"Déjenme salir de mi silla de ruedas y fije mi asiento en el avión.
Por favor no me pregunten mas de mi!".
El
16 de diciembre del 2003 tenia resuelto mi problema de patrón de tejido y
en el vuelo de regreso podía pensar claramente y llenar mi declaración
aduanal.
En
nuestra ultima visita al Dr. Castillo en diciembre del 2003 el Dr.
Castillo dijo "Johanna, no pienso que tu estarías aquí en Navidad
si no hubieras venido cuando lo hiciste."
Hoy
es lunes 26 de abril del 2004 - Y sigo aquí gozando de cada hermoso
día. Mi CEA (contador de cáncer) en una escala normal de 0 a 3.0
es 2.0 y me siento maravillosa y viva.
Gracias
al Dr. Castillo y su maravilloso personal.
Robert
Morris
(780)487 9003
Edmonton, Alberta,
Canada
Mi
salud empezó a deteriorarse en el 2001, perdí el apetito, lo que me
causo la perdida de 45 libras en dos meses. Un Ultrasonido fue hecho,
luego una endoscopia, un cat-scan y una resonancia magnética. El
diagnostico que me dieron fue de una rara forma de cáncer de hígado.
El
11 de septiembre del 2001 me realizaron una operación. Esperaban quitarme
todo el cáncer del hígado pero dos terceras partes estaban cancerosos así
como el conducto biliar lleno con tumores. Todo lo que pudieron hacer fue
ponerme un conducto del hígado hacia el intestino grueso para deshacerse
de la bilis. El cirujano y el oncólogo me advirtieron que tenía que
dejar todas mis cosas en orden ya que no tendría ni radiación, ni
terapia de cromo. Me dejaron ir a mi casa y me pusieron un paliativo.
Después
de que me recupere de la cirugía, mi hijo me urgió que fuera a México a
la clínica d |